En medio de una suba cercana al 25% en el precio de los combustibles durante el último mes, el exsecretario de Energía Jorge Lapeña acusó al Gobierno de no haber hecho "nada" para minimizar el impacto de este incremento en los surtidores y reclamó que se tomen "medidas mientras dure la guerra", entre ellas la aplicación de "retenciones transitorias a la exportación de petróleo".
En una entrevista con FM SOL, de El Tribuno de Jujuy, el especialista sostuvo que hay una actitud "muy pasiva" por parte del presidente Javier Milei para "proteger al consumidor argentino, ya que en el país hay mucha pobreza y el Estado no está para tirar manteca al techo". "Evidentemente si se desalienta la exportación, se va a obligar a que todo el petróleo que se produce en la Argentina sea ofrecido a las refinadoras y eso bajaría los precios. Esa sería una medida para implementar hasta que termine esta guerra, que en algún momento la sensatez mundial tiene que llevar a finalizarla", explicó.
El expresidente del directorio de YPF sostuvo que "el Gobierno ha sido absolutamente pasivo ante el aumento de las naftas porque los empresarios argentinos están tomando el precio internacional por el cierre del estrecho de Ormuz como si fuera el indicador con el cual pueden subir los precios internos". Y agregó que, en ese contexto, "no han aumentado los sueldos de los empleados que fabrican la nafta y no hay una inflación de costos de provisión de nafta que obedezca a causas internas".
"El petróleo ha aumentado entre un 60% y un 70% en los últimos 30 días en el mundo, y el gas que es producto de primera necesidad, inclusive para fabricar los fertilizantes, también ha tenido un incremento similar. Entonces el mundo está impactado. Ahora, la Argentina, si el gobierno no hace nada, va a tender a exportar a ese mismo precio, entonces lógicamente eso se va a anotar en el surtidor, por eso digo que el gobierno tendría que tener una contramedida para aplicar mientras dure esta guerra. Me parece que el gobierno podría hacerlo, pero creo que no va a hacer nada", manifestó Lapeña.
Consultado sobre las causas del incremento en los combustibles, el ingeniero industrial indicó que "el mundo produce unos 100 millones de barriles por día de petróleo y al cerrarse el estrecho de Hormuz hay un 20% de esa producción que no puede salir y por eso al mercado le faltan 20 millones de barriles diarios, lo que obviamente ha incrementado los precios en el mundo".
El fallo favorable
El presidente del Instituto Argentino de Energía "General Mosconi" analizó el fallo a favor de la Argentina por la expropiación de YPF, afirmó que representó "un gran alivio para el país" y señaló que "hay que agradecer a los abogados que han trabajado en este tema, y le han hecho zafar al país de un perjuicio enorme para la economía argentina".
"Los artífices de este triunfo en los tribunales de Nueva York han sido los abogados que han defendido a la Argentina, que son los que actuaron de Mauricio Macri en adelante, con Bernardo Saravia Frías entre otros. Los que se adjudican el éxito no son creíbles, incluyendo esta idea del presidente de que él salvó a la Argentina. Que el presidente se adjudique el éxito no es creíble, ya que es una persona verborragica que a veces sube el tono y dice muchas cosas que no son reales", argumentó.
El expresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica expresó que "las declaraciones de Javier Milei hay que tomarlas como de quien vienen", debido a que en general "los discursos son a la tribuna y no hay que tomarlos muy en serio". "Al tomar este fallo como un éxito personal, el presidente hace declaraciones que a veces son ridículas. La otra vez dijo ´estamos ganando la guerra´. A mí me suena un poco como el mosquito que está montado arriba del buey. ¿Cómo estamos ganando la guerra? ¿Qué guerra declaró la Argentina? Me parece que hay declaraciones del presidente que hay que ponerlas en un contexto de cómo él habla, cómo él se expresa y cómo él insulta", añadió.
Interrogado sobre si la expropiación de YPF estuvo bien hecha en 2012, respondió que "por lo menos no tenía el vicio que reclamó el fondo denunciante, por el cual la Argentina habría tenido que ser condenada a pagar 16.000 millones de dólares, lo que hubiese sido un desastre económico y social y afortunadamente que se ha evitado".