Un nuevo temporal de gran magnitud golpeó con fuerza el sur de la provincia de Salta, provocando serios inconvenientes en las localidades de El Galpón y Metán. Las intensas precipitaciones, que se extendieron durante toda la noche y hasta la madrugada de este domingo, transformaron calles en verdaderos ríos y obligaron a la evacuación de numerosas familias.
La situación más crítica se vive en El Galpón, donde el agua volvió a causar estragos apenas un mes después de la grave inundación del 6 de febrero pasado. El sector más afectado es un asentamiento ubicado junto al cementerio, donde el agua ingresó a varias viviendas, obligando a los vecinos a ser evacuados y trasladados al complejo municipal. Los barrios Congreso y Villa María también sufrieron las consecuencias del desborde, mientras que las calles de la localidad quedaron completamente anegadas.
Personal de la Municipalidad de El Galpón, bomberos voluntarios y efectivos policiales continúan trabajando en la zona para asistir a los damnificados y evaluar los daños, que en la inundación anterior dejaron más de 200 evacuados por el desborde del río Juramento y el arroyo Las Tipas.
En tanto, en la ciudad de Metán se registraron aproximadamente 103 milímetros de lluvia, lo que provocó numerosos inconvenientes en distintos puntos de la ciudad. Calles como Mariano Moreno, en el barrio Dúplex, y el puente bajo nivel del ferrocarril de calle Río Piedras quedaron completamente anegados, dificultando el tránsito vehicular.
El barrio El Jardín fue uno de los más perjudicados, donde el desborde de un arroyo hizo que el agua corriera con fuerza por el fondo de las viviendas y cortara de manera total la calle Santa Rosa, generando importantes destrozos a su paso.
Ante la emergencia que nuevamente golpea a la región, el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia activó de inmediato los protocolos de asistencia y coordina acciones conjuntas con los municipios afectados. Equipos de la cartera provincial ya se encuentran trasladando hacia las localidades elementos de primera necesidad, entre los que se incluyen agua envasada, módulos alimentarios y colchones, con el objetivo de brindar contención y acompañamiento a las familias que sufrieron las consecuencias del temporal.