Momentos de zozobra y desesperación se vivieron en la madrugada de ayer, cuando el desvió de un arroyo que quedó sin canalizar provocó la anegación total de un tramo de la ruta provincial 1 y aserraderos y viviendas ubicadas a la vera de la ruta, frente al paraje conocido como la Peña Colorada.
La denuncia de los vecinos y productores fue técnica y contundente. Debido a los trabajos que se ejecutan en la ruta nacional 34, la empresa constructora realizó el desvío de un pequeño arroyo de vertiente que originalmente bajaba del antiguo camino a Barro Negro. Sin embargo, en lugar de respetar su curso natural, el agua fue derivada hacia la banquina de la ruta provincial 1.
"La preocupación es grande, estamos desesperados. La empresa desvió lo que era un pequeño arroyo o canal, nunca traía mucha agua. Ese arroyito desembocaba donde estaba la gruta María Auxiliadora, pero ellos lo cerraron, lo desviaron por debajo de la ruta y lo mandaron por la banquina de la ruta 1. Por allí ahora bajó el agua de la abundante lluvia y provocó una inundación tremenda y si continúa podemos perder todo", relató con angustia Eduardo Barrenechea, uno de los damnificados.
Drama en los aserraderos
El impacto más doloroso se vive en el barrio María Auxiliadora. Allí, los aserraderos operan con maquinaria instalada en fosas, y el ingreso del agua representa un daño casi terminal para motores y herramientas. Además, la pérdida de stock en madera, cajones y palos de plumero y de escoba es total.
La gente, indicó que lo más grave es que a la altura de la Peña Colorada, la empresa dejó un morro de tierra que actúa como un dique accidental, desviando el agua directamente hacia la ruta y las propiedades. Los damnificados relataron que al comunicar la problemática a la empresa constructora recibieron como respuesta que no les compete y que se dirijan a Vialidad de la Provincia.
"Ante la situación- dijeron los dueños de los aserraderos- nos vimos obligados a trabajar a pala y pico para intentar que el agua corra y salvar nuestra fuente de trabajo", enfatizaron tras apuntar que el pedido que realizan es que las autoridades ya sean de Vialidad o de la empresa constructora asuman su responsabilidad. "La solución es clara y los vecinos la conocemos bien, se debe dar profundidad urgente a esa zanja y concretar la canalización definitiva con cemento. No se puede permitir que un desvío mal ejecutado en la ruta 34 termine sepultando bajo el barro el esfuerzo y la producción de las familias sampedreñas", finalizaron.