Quien llegó a Humahuaca para celebrar el carnaval no necesita hacerlo junto a una comparsa, basta con predisponerse a festejar. El solo hecho de estar en Humahuaca, cuna del diablo carnavalero de la Quebrada, eso es más que suficiente en esta fiesta.
Festejos en las peñas, en los salones de las comparsas, en las calles, en la plazoleta, en los campings, en la explanada del monumento son muy atractivos, e invitan a sumarse y disfrutar durante la jornada hasta el anochecer.
No es fácil ubicar dónde está una u otra comparsa, por lo general estás no se presentan en el pueblo hasta el anochecer, a menos que estén obligadas a pasar por el casco histórico camino a la invitación, y una vez que terminan con ellas recién hacen su aparición.
Ayer fue una de las jornadas más intensas del carnaval, a pesar de la amenaza de lluvia que se presentó cerca de las 15, las bombas de estruendo, anunciando la salida de las comparsas, se oían a orillas del pueblo. En el lunes de carnaval en Humahuaca predomina la costumbre de la señalada, muchas familias invitan a sus amistades a participar de esta costumbre del campo, donde se marca la hacienda de corderos o cabras, en zonas alejadas del pueblo.
Hacia Hornaditas, Uquía y San Roque se trasladaron muchos para participar y celebrar a la manera de esta tradición muy arraigada en el pueblo norteño, antes del Martes de Chaya respetando las manifestaciones culturales. En el predio del exferrocarril se juntaron los amigos Berrako (de San Salvador de Jujuy), en el barrio 2 de Abril la familia de María y José Flores invitó a la comparsa Flor de Lirio; y Los Picaflores se divirtieron en el pueblo junto a todos sus simpatizantes.
La intendente Karina Paniagua en su casa invitó a la Cuadrilla de Cajas del 1800, primero un rico almuerzo y más tarde la copleada acompañada de chicha y saratoga; y sobre calle Buenos Aires la familia Cari invitó a Los Alegres de Humahuaca con una gran celebración.