ABRA PAMPA (Corresponsal). La comunidad de Pozuelos volvió a demostrar que la cultura y la identidad se sostienen con trabajo colaborativo y profundo amor por la tierra.
El pasado miércoles se celebró la XV edición del festival en homenaje a la Laguna de Pozuelos, coincidiendo con el 49° aniversario del área protegida, en una jornada que conjugó tradición, arte, folclore y emoción.
Las actividades dieron inicio por la mañana en la estación de guardaparques con la recepción a los visitantes, el izamiento de la Bandera Nacional y entonación del Himno.
Posteriormente la celebración se trasladó a la orilla de la laguna, escenario natural dando lugar al tradicional permiso, ofrenda y agradecimiento a la Madre Tierra, un gesto de respeto y gratitud compartido por organizadores y público presente.
La celebración contó con la presencia del comisionado de Rinconada, Gerardo Alanoca; la intendenta de guardaparques, Carina Rodríguez; el presidente de la comisión organizadora, guardaparques y otras autoridades que acompañaron a la comunidad en este día especial, reafirmando el compromiso institucional con la preservación de este patrimonio natural y cultural.
En sus palabras, la intendenta Carina Rodríguez destacó que "la Laguna de Pozuelos es un símbolo de vida que debemos cuidar con responsabilidad y orgullo".
A su turno, el presidente de la comisión organizadora, Martín Mamani, subrayó que "este festival no busca fines de lucro, sino que es un acto de amor hacia nuestra cultura y nuestra tierra".
Luego de los discursos, se vivió un momento significativo con el descubrimiento de un monolito denominado "Corazón de Flamenco", diseñado por Martín Mamani junto a su señora, como homenaje a la belleza, a la espiritualidad de la laguna, a las aves que la habitan y al amor por la vida.
La jornada continuó con la habilitación de los stands de artesanías y comidas regionales, espacios que reflejaron la creatividad y el esfuerzo de los emprendedores locales.
También participaron instituciones como el Inta y Guardaparques Nacionales.
El dúo Raúl Gutiérrez y Víctor Barbosa fue el encargado de dar apertura de la parte folclórica para la presentación de diversos grupos artísticos, entre ellos Puyai, que llegó desde Abra Pampa con su inconfundible sabor a carnaval.
Estuvieron presentes también con la danza el Ballet Suyana Takiri y el Ballet Arco Iris de Pozuelos. Más tarde Los Amigos del folklore, Mati Leite y Ballet AjalluWaira. Cada actuación fue un recordatorio de que la cultura se mantiene viva gracias al compromiso de quienes la transmiten a través de la música y la danza.
La tarde estuvo marcada por un hecho profundamente emotivo. Una pareja de lugareños, Fabiola Calizaya y José Luis Mamani, eligió este día y lugar para "Contraer matrimonio a orillas de la laguna". La lluvia, que amenazaba con quedarse, se disipó justo cuando se dio el "sí", como si la naturaleza misma bendijera la unión.
El acto fue oficializado por la encargada del Registro Civil de Rinconada, con la presencia de padrinos, testigos y el público que, sin esperarlo, se convirtieron en parte de este acontecimiento histórico celebrado bajo la mirada de la laguna.
Posterior al enlace matrimonial, el festival continuó con más música folclórica hasta entrada la noche, momento en que los visitantes emprendieron el regreso a sus hogares en camionetas, autos y colectivos.
Los guardaparques, por su parte, celebraron el 49° aniversario del área protegida con una torta compartida con el público, gesto que simbolizó la unión entre naturaleza y comunidad.
Más allá de la fiesta, la jornada reafirmó que este encuentro no persigue fines de lucro, sino que busca promocionar la cultura, las artesanías y la riqueza natural de la Laguna de Pozuelos.
Cada edición es un recordatorio de que la identidad se fortalece en comunidad, y que la laguna, con su belleza y misterio, seguirá siendo fuente de inspiración y orgullo para las generaciones venideras. Preservar este patrimonio natural es un compromiso que se renueva año tras año.
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