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28 de Enero,  Jujuy, Argentina
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Repudiaron la destrucción de árboles frutales históricos

Una periodista que cubría el hecho fue agredida por una mujer, a quien le dictaron una restricción perimetral.

Miércoles, 28 de enero de 2026 00:00
TALA | LA DESTRUCCIÓN DE LOS EMBLEMÁTICOS ÁRBOLES DEL BARRIO PROVIDENCIA DE SAN PEDRO DE JUJUY.

Vecinos de barrio Providencia de San Pedro manifestaron su profundo malestar y preocupación ante lo que consideran un "atropello ambiental", con la destrucción de tres árboles, dos de palta y uno de mango, que formaban parte de la identidad y el ecosistema del sector.

Los árboles, calificados como especies "legendarias" por las familias, habían sido plantados y cuidados durante años por un antiguo vecino, ya fallecido. Tras la venta del inmueble, el nuevo propietario tomó la drástica decisión de eliminarlos, y habría argumentado que las especies "le molestaban".

Según el relato de los vecinos, la eliminación de los frutales no se realizó mediante un trasplante o una poda controlada, sino que fueron arrancados de cuajo con motosierra, machete y hacha. Lo que más indignación ha generado es la justificación que habría brindada el nuevo dueño. De acuerdo a las declaraciones de los propios vecinos, el municipio habría autorizado la extracción tras el pago de una suma de $190.000 por cada árbol. Esta afirmación ha encendido las alarmas en la comunidad, que cuestiona si el patrimonio natural de la ciudad puede ser "negociado" de esa manera.

La denuncia vecinal hace hincapié en la falta de conciencia ambiental, especialmente considerando las elevadas temperaturas que azotan a la región. "En un momento donde necesitamos más sombra y verde para combatir el calor, es doloroso ver cómo destruyen años de vida por una simple molestia personal. Estos árboles no solo daban frutos, daban respiro al barrio", expresaron los vecinos.

Si bien el secretario de Gobierno del municipio, Gabriel García, fue tajante al explicar el procedimiento que realizó antes de dar una respuesta oficial a la comunidad, según detalló, se llevó a cabo una consulta exhaustiva con los responsables de todas las áreas con competencia en el tema: Dirección de Medio Ambiente, Plazas y Parques, Poda y Extracción. "Ninguna de estas áreas autorizó documento alguno. No existe pedido formal, no hay número de expediente ni rastro administrativo de que se haya solicitado intervenir sobre esos ejemplares", sostuvo García.

Lo que debió ser una tarde tranquila en barrio Providencia se transformó en una jornada de dolor, impotencia, indignación y duelo ambiental. La destrucción total de tres árboles frutales históricos plantados por el recordado vecino Fortunato "Tica" Ríos, desató una lamentable situación que ya se encuentra en manos de la justicia: una mujer, que sería familiar del nuevo propietario que concretaba la destrucción de las plantas, agredió a la periodista que cubría el lamentable hecho. Raudamente, intentó arrebatarle el celular provocando lesiones en la mano derecha.

No conforme con la actitud violenta, obstruía la visión colocándose delante de la cámara para que no pudiera realizar la cobertura periodística en plena vía pública, testimonio del desprecio por la naturaleza. Mientras el propietario permanecía detrás de otra planta, habría enviado a un menor de edad que realizó filmaciones intimidatorias contra quien denunciaba el atropello. Esta situación de hostigamiento y violencia física fue informada a la Policía, tomando intervención la fiscalía de turno.

Desde esa dependencia judicial, el ayudante fiscal César Díaz le dictó una restricción perimetral a la mujer agresora para resguardar la salud psicofísica de la periodista que cubría la tala de los árboles, prohibiéndole acercarse a su vivienda las 24 horas o acercársele a ella en cualquier otro lugar, entre otras disposiciones.

Finalmente los vecinos, lamentaron que la extracción de árboles fuera realizada de manera violenta y sin ningún criterio profesional, dejando como saldo una calle cubierta de frutos destrozados y la pérdida de una sombra vital en estos tiempos de calor extremo. "Nos preocupa la actitud de quien adquirió el inmueble, porque sin contemplación alguna decidió eliminar décadas de vida bajo el argumento de que las especies "les molestaban". Borró la historia y lo hizo con una saña que conmovió a los vecinos, quienes, con gran dolor, vieron caer los árboles cargados de frutos, esparciendo mangos y paltas por el asfalto, como un mudo testimonio del desprecio por la naturaleza.

 

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