Por más representaciones de la celebración del carnaval que se realizan estos días en la Quebrada por la proximidad de la festividad popular, fue el Jueves de padrinos en Tilcara, el que inició la recta final hacia el desentierro del momo a un poco más de tres semanas.
Este festejo de la semana pasada no tiene en sus espaldas una tradición como los jueves de ahijados, compadres o comadres, pero sin dudas la está obteniendo. En los pocos años de su realización creció en convocatoria, y tal es así que también se festejó en Humahuaca, en pueblos de la Puna e inclusive en la capital jujeña.
Ansiosos por festejar, los padrinos y madrinas al mediodía se reencontraron en la casa de Omar Ramos, y antes de ingresar recibieron la vacuna precarnavalera de 12 licores y las gomitas embebidas en alcohol. Después de eso pasaron por la talqueda, saludaron al Señor padrino y finalmente la chayada y agradecimiento al mojón.
Olga Ramos se ocupó de servir el almuerzo con el que se recibió a todos los asistentes, mientras en el patio de la casa la banda Los tigres del norte, ya hacían bailar con sus ritmos carnavaleros.
La presentación y chayada de los nuevos padrinos y madrinas se produjo al atardecer y fue el momento central de la celebración, todos participaron en la tradicional ceremonia, revalorizando el símbolo que representa en la cultura popular y principalmente en los festejos precarnavaleros.
El desplazamiento de todos por las calles del pueblo, generó algarabía en los transeúntes que se sumaron a bailar y muy predispuestos experimentando la alegría que el carnaval genera en el norte jujeño.
Gran cantidad de personas se agruparon alrededor de la plaza por donde se desplazaron los padrinos y madrinas batiendo su bandera y con el acompañamiento musical de la banda Los tigres del norte.
De regreso al barrio la celebración continuó y se intensificó en el Centro vecinal de Pueblo Nuevo con un baile popular gratuito hasta las primeras horas del viernes con Sabor cumbia y Jujeñas.