Entre los destinos más concurridos en Semana Santa se destacaron los grandes polos turísticos tradicionales como Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata, la Ciudad de Buenos Aires y Villa Elisa (Entre Ríos), con un fuerte movimiento en el norte argentino, especialmente en Jujuy, Tucumán y Salta, donde la agenda religiosa y cultural fue el principal atractivo.
También sobresalieron destinos de naturaleza como Misiones, con alta demanda en las Cataratas del Iguazú; la cordillera neuquina, con Junín de los Andes y San Martín de los Andes; propuestas integrales como Río Negro, que combinó mar, valle y montaña; y Tandil en la provincia de Buenos Aires. A esto se sumaron opciones emergentes como Catamarca o La Rioja, y localidades del interior que captaron turismo interno con experiencias más tranquilas y accesibles.
A nivel general, la Semana Santa 2026 mostró una diversificación de la oferta turística en todo el país, con más actividades distribuidas territorialmente y una fuerte articulación entre lo público y lo privado. Las provincias apostaron a combinar tradición, cultura, gastronomía y naturaleza, ampliando las opciones más allá de los destinos clásicos.
En lo que va del año pasaron tres fines de semanas largo, en los que viajaron 6.874.256 turistas y gastaron $ 2.047.075 millones.