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4 de Abril,  Jujuy, Argentina
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El dulce regreso del héroe a su cuna de cañaverales

Homenaje a los veteranos y a Orlando Cuellar, sobreviviente del Crucero "General Belgrano".
Sabado, 04 de abril de 2026 00:00
CUELLAR Y JULIO VALDIVIEZO

NORA RUIZ ESPECIAL PARA EL TRIBUNO DE JUJUY

Malvinas sigue siendo la llama que vive ardiente en el corazón celeste y blanco de la patria. A 44 años de aquel 1982, cada 2 de abril cobra un significado sagrado, cargado de recuerdos por aquellos que no regresaron y por quienes, como sobrevivientes, llevan en su piel las huellas de lo vivido.

En la humilde y trabajadora comunidad de Arrayanal, ubicada a la vera de la ruta nacional 34, en el departamento San Pedro, el homenaje a Orlando Jorge Cuéllar se hizo ofrenda. Entre las autoridades de la Comisión Municipal, vecinos, familiares y niños que con danzas y mensajes rindieron tributo, la figura del sobreviviente del ARA "General Belgrano" se agigantó bajo el sol de su tierra natal. Su presencia, como la de cada uno de sus camaradas, fue motivo de honra, ellos son la historia viva de un tiempo que nos sigue doliendo, pero que también nos enorgullece.

MUESTRAS DE AFECTO | VECINOS, ESTUDIANTES Y AUTORIDADES JUNTO A ORLANDO CUELLAR.

Nacido en el verde solar de Arrayanal y acunado por el dulzor de las cañas, las memorias de Orlando Cuéllar se entrelazaron con los paisajes de su infancia. Mucho antes de las gélidas aguas del sur, Cuéllar fue el niño que corría por los arroyitos para "mojarrear", el que compartía tardes de matos y guayabas, y el que escapaba del chacarero de entre los surcos tras "chupar caña" con amigos. Esas páginas felices fueron su refugio espiritual cuando la Patria lo convocó al servicio en la Armada Argentina. Gracias al amor de su familia y a su gran entereza, hoy está de pie para seguir contándonos su historia.

ABANDERADOS | LE DIERON MARCO PATRIO A LA CEREMONIA.

El escenario no podía ser otro que la plaza del poblado que lleva su nombre "Orlando Jorge Cuéllar", Veterano de Malvinas. La ceremonia se inició con el ingreso de las Banderas de Ceremonia (Nacional y de la Libertad Civil), portadas con orgullo por los alumnos de la escuela N° 306 "Domingo F. Sarmiento", Antonio Astrid, Maite Yurquina, Magdalena Valencia, Damián Cardozo, Miguel Primero y Matías Cobo.

ESTELA ZUÑIGA Y CUELLAR

Tras el izamiento del pabellón nacional, acto que estuvo a cargo de Orlando Cuéllar, la vocal María Tapeira y la secretaria de Gobierno Estela Zúñiga, el silencio se hizo respeto durante el minuto en memoria de los caídos. La emoción alcanzó su punto más alto cuando la alumna de cuarto grado, Zoe Juárez, leyó su "Carta para un soldado de Malvinas", seguida de la entrega de una Mención de Honor al veterano.

"Es un orgullo ser el pueblo cuna de un héroe, agradezco la presencia de nuestro veterano y la de todos los vecinos que se acercaron a esta plaza que lleva su nombre para compartir junto a él este día especial para todos los argentinos ", expresó la secretaria de Gobierno.

Del cañaveral al mar

AMISTAD | EL VETERANO DE MALVINAS JUNTO A LAS INTEGRANTES DE GRITO VERDE.

Por su parte, Orlando Cuellar visiblemente conmovido, recordó su partida desde ese mismo suelo hacia el mar y en un abrazo imaginario abrazó a su pueblo natal. Entre el aroma de los dulces cañaverales y el recuerdo de sus travesuras infantiles, el veterano rindió tributo a los caídos y abrazó la tierra que lo vio nacer antes de que la guerra le robara la adolescencia. La guerra dejó cicatrices, pero también lazos inquebrantables. En sus palabras acariciadas por el sol mañanero, el veterano no olvidó a sus camaradas, entre ellos a Fernando Zarzoso y Roberto Sancho. Para él, ellos son más que nombres en un monumento, son "como hermanos". El vínculo con sus familias es, según lo definió, "casi sagrado".

ESTUDIANTE ZOE JUÁREZ

Tras el acto, aquel marinero que enfrentó las olas y el fuego, caminó de nuevo por las calles de su infancia. "Mi corazón agradecido abraza a mi pueblo, a mi gente", dijo al finalizar un acto que no fue solo un reconocimiento oficial, sino el abrazo de una madre, la tierra jujeña, a su hijo que volvió para contar la historia.

Bajo la sombra de los arboles en aquella plaza que ostenta su nombre, comenzaron los relatos, las anécdotas, con sus amigos Julio Valdiviezo, su hermana y presentes. Luego del retiro de las banderas de ceremonia y como broche de oro, la gracia del ballet infantil San Roque cerró una jornada que culminó cuyas danzas folclóricas, deleitando a los presentes con su magia y encanto. Así, la dulce localidad azucarera, enclavada en este punto norte de la patria, fue el escenario enmarcado por verdes cañaverales, donde se recordó a los héroes de Malvinas y el pueblo abrazó a un hijo que no dudó en defender a su patria, el sobre viviente del Crucero "General Belgrano", Orlando Jorge Cuellar.

 

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