El Vía Crucis viviente de Maimará cada año convoca más vecinos y turistas por la fiel representación de esta conmemoración que invita a meditar sobre los últimos momentos de la vida de Jesús, desde su condena hasta su sepultura.
La tradición comenzó en la ciudad donde se ubicaron las estaciones, concluyendo en el cerro de la Cruz, donde adquirió mayor realismo y emotividad por la belleza del paisaje y el rol de cada uno de los personajes.
Con el acompañamiento del equipo de trabajo de la capilla y la colaboración del municipio, la comunidad realizó el camino que les ayuda a los creyentes fortalecer su fe mientras meditan sobre el amor de Dios.
El desplazamiento en silencio fue por las ermitas que las familias realizaron utilizando diferentes materiales naturales, y que la municipalidad sumó también su colaboración repartiendo los lienzos sobre los cuales visualizaron las estaciones.
El domingo a las 9 se oficiará la misa de Gloria en la capilla del pueblo; y en Sumay Pacha será a las 18 en la capilla San Cayetano.