Cuatro décadas atrás Carlos Virgilio Aisama fue ordenado diácono permanente por monseñor Raúl Casado, servicio desde el cual desarrolló una amplia tarea en favor de los jóvenes y de los más necesitados. Integraba la Escuela de Diaconado Permanente de la Diócesis de Jujuy impulsada por el obispo Casado entre 1985 y 1993,y que tras un impasse se reabrió en el 2022.
Su tarea pastoral más importante la desempeñó en la parroquia San Lucas del barrio Coronel Arias donde, junto a su esposa, fue el creador de talleres ocupacionales y un comedor comunitario, entre otras acciones sociales.
Nacido el 23 de noviembre de 1941, su fallecimiento el domingo generó que las redes sociales de quienes tuvieron oportunidad de conocerlo o compartir experiencias en distintas comunidades lo recordaran y despidieran con cariño.
Mañana miércoles, a las 9, el obispo Daniel Fernández oficiará una misa en el Santuario de Río Blanco, en cuyo cinerario serán depositadas sus cenizas.
"Roble de la familia te queremos mucho y siempre vivirás en nuestros corazones", "agradecemos el don de la vocación del diácono permanente Carlos, y la generosidad de su familia, para con la gran familia de nuestra Iglesia, reconociendo su ministerio pastoral y su entrega a las comunidades donde brindó sus servicios", fueron algunas expresiones.