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27 de Marzo,  Jujuy, Argentina
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“Desde 2001 que no veía una caída así del consumo”

Atribuyó la situación a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores públicos y privados. Se refirió también al comercio informal, la presión de costos fijos, alquileres elevados y tarifas con subas.
Jueves, 26 de marzo de 2026 23:35
COMERCIO VACÍO | LUIS ALONSO PLANTEÓ LA NECESIDAD DE UNA REFORMA TRIBUTARIA QUE REDUZCA LA CARGA IMPOSITIVA.

El comercio jujeño atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Así lo advirtió el presidente de la Unión de Empresarios de Jujuy, Luis Alonso, quien aseguró que la caída del consumo es tan profunda que solo encuentra un antecedente comparable en la crisis del 2001.

"Hoy en día el consumo está muy alicaído", señaló, apoyándose en los últimos datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), que registró una caída interanual del 5,6% en las ventas minoristas durante febrero. Sin embargo, más allá de los números, el dirigente puso el foco en un cambio claro en el comportamiento de los consumidores.

Explicó que la incertidumbre económica está llevando a las familias a restringir sus gastos al mínimo indispensable. "El usuario se está cuidando, hace solo los gastos necesarios y deja de lado todo lo superfluo", indicó.

Para Alonso, el principal factor detrás de esta retracción es la pérdida de poder adquisitivo, especialmente entre trabajadores públicos y privados. "Las paritarias están quedando por debajo de la inflación, lo que indefectiblemente genera una caída del salario real y, por ende, del consumo", sostuvo. En ese sentido, cuestionó los límites fijados a las negociaciones salariales, al considerar que profundizan el deterioro del ingreso.

Según explicó, el impacto es aún más fuerte en provincias como Jujuy, donde el empleo público tiene un peso significativo en la economía. "El comercio se nutre en gran medida de esos ingresos, entonces cuando ese poder adquisitivo cae, el golpe al sector es directo", detalló.

La situación no solo se traduce en menores ventas, sino también en consecuencias visibles en el tejido comercial. Luis Alonso advirtió sobre el cierre de locales en el centro capitalino y centros comerciales, y alertó sobre el crecimiento de la informalidad. "Muchos que no pueden sostener la formalidad pasan a la informalidad, lo que genera precarización laboral y una competencia desigual", remarcó.

A esto se suma la presión de costos fijos que no se detienen. Alquileres elevados, aumentos en tarifas, con subas recientes de entre el 5% y el 9% en la electricidad, y la carga impositiva complican aún más la ecuación de los comerciantes. "El comerciante tiene que hacer frente sí o sí a sus obligaciones mensuales, y eso hoy es cada vez más difícil", afirmó.

LUIS ALONSO | PRESIDENTE DE LA UNIÓN DE EMPRESARIOS E INTEGRANTE DE CAME.

En el caso particular de Jujuy, dijo que la condición de provincia fronteriza agrega otro factor de tensión ante el ingreso de mercadería ilegal desde Bolivia. Los rubros más afectados son indumentaria, calzado y artículos de bazar, que compiten con productos de menor precio en ferias informales. "No hay controles suficientes y eso profundiza la desigualdad entre el comercio formal y el informal", cuestionó.

A nivel general, el panorama se replica en todo el país, según el análisis que Alonso comparte en su rol dentro de Came. No obstante, advirtió que las provincias alejadas de los grandes centros económicos, como Jujuy, suelen sentir el impacto con mayor intensidad.

De cara al futuro, el empresario no no vislumbra una recuperación en el corto plazo. "Por lo menos en el primer semestre no vemos medidas que puedan revertir esta situación. Vamos a tener que subsistir", expresó, aunque destacó la resiliencia del sector Pyme, que "todos los días levanta la persiana para sostener su actividad y los puestos de trabajo".

En cuanto a las posibles soluciones, planteó la necesidad de avanzar en una reforma tributaria que reduzca la carga impositiva en todos los niveles del Estado y facilite el acceso a financiamiento con tasas acordes al contexto. También valoró herramientas como los microcréditos provinciales, aunque reconoció que el temor al endeudamiento limita su uso.

En este contexto, Alonso resumió: "Es una situación compleja debido a la caída del consumo, derivada de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores". Y reforzó: "Hace mucho que no se veía esta caída de consumo tan importante. Desde el 2001, diría".

A diferencia de aquella crisis, advirtió que hoy no se observa una recuperación cercana. "En aquel momento la reactivación fue más rápida. Ahora no estamos viendo señales de que eso pueda pasar en el corto plazo", concluyó.

El costo de vida cada vez más caro

La pérdida del poder adquisitivo resiente cada vez más el consumo en Jujuy, es que los costos de las canastas básicas vienen en aumento. Según la Dirección Provincial de Estadística y Censos (Dipec) una familia tipo compuesta por cuatro integrantes, dos adultos y dos menores de entre 3 y 8 años de edad, en febrero requirió $1.330.408 para no quedar por debajo de la línea de la pobreza, un 4,9% más que el mes anterior.

Mientras que el mismo grupo familiar necesitó generar ingresos por $601.713 para no quedar por debajo de la línea de la indigencia, es decir, para cubrir solo alimentación sin contar bienes y servicios básicos. Cifra que representa un 4,8% más que el mes anterior.

Es este encarecimiento constante del costo de vida el que refuerza la conducta restrictiva del consumidor que circunscribe sus gastos a productos de alimentación y servicios básicos indispensables para la subsistencia del grupo familiar. El 15 de abril la Dipec dará a conocer la inflación de marzo.

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