El fútbol es la pasión deportiva que le abrió las puertas para compartir su enseñanza en suelo boricua. Es que desde que a Pedro Jesús Ponce se le presentó la oportunidad de dirigir a las categorías juveniles en el Taurinos Fútbol Club de Puerto Rico, todo fue sentir un gran orgullo sostenido a base de esfuerzo y constancia.
El docente de educación física jujeño, que gran parte de su vida se desempeñó en establecimientos primarios y secundarios, cursó la licenciatura en educación física lo que lo llevó a introducirse a la preparación física, una labor que en el presente ama con el alma. "La posibilidad de venir a Puerto Rico fue a través de Luis Daniel Mozo Cañete, que es capacitador Fifa en Centroamérica, él fue mi compañero en el proceso de selección de Bolivia como colaborador en evaluación en sub-20 y después como preparador físico en la sub-17 y sub-15. En la época de pandemia me invitó a participar en un curso de preparación física y ahí conocí a la gente de la Federación de Puerto Rico, a las selecciones de fútbol", expresó Pedro Ponce, que viajó al país como turista.
El amor por el deporte hizo lo suyo y la propuesta de quedarse fue tomando más fuerza, cada vez. "Participé en el proyecto de Ecedao -programa de alto rendimiento- para dirigir sub-15 y sub-17, tanto para varones como mujeres, estuve tres meses. Ellos me ayudaron a conseguir la visa laboral", dijo, quien reside a 45 kilómetros de la capital portorriqueña, San Juan.
Es que cuando fue incursionando sobre la preparación física, fue trazando un nuevo camino en su vida. "Agradezco haber trabajado en Talleres de Perico, en la época del Argentino B, en River de Embarcación, Camioneros de Salta, en Zapla, en el Argentino A. Trabajé en Lavalle, Gorriti y El Cruce y pido disculpas a los que no nombro. Hay que hacer una vida de 'gitano', te alejás de ciertas festividades como el cumpleaños de tus hijos o de tus padres y de la compañera de vida; esos detalles de no poder compartir es el precio que se paga, pero eso forma parte de lo que 'los profes' elegimos, porque nos gusta", reveló Ponce, cuyo presente lo moviliza mediante la experiencia de desempeñarse en la Escuela de Fútbol del Taurinos FC de Cayey - Eftc, en la localidad homónima.
Feliz de tener la suerte de vivir en Cayey, Ponce destacó sobre todo el contacto con la gente, la calidez y sus costumbres. "Siempre tuve una buena relación con los clubes, por ejemplo Real Potosí en Bolivia, Universitario de Sucre y aquí en Puerto Rico. En Bolivia la gente es servicial; en cambio aquí, sí me costó acostumbrarme, ya que nadie se mueve por unidades urbanas - colectivos. Hay familias de Puerto Rico que tienen hasta tres vehículos, entonces es poco común ver gente caminando en el interior", compartió.
No obstante, disfrutar del verano en tierra caribeña es difícil, por el calor. Sólo se aprecia a personas caminando en la ciudad capital, en zonas turísticas o de hoteles. "Trato de ser un agradecido a la gente que me llevó porque me dio la posibilidad y me hicieron sentir uno más desde el primer momento", aseguró el preparador físico, coordinador y asesor de los jugadores sub-13, 14, 15, 17 y 20. Su función es colaborar con docentes en la planificación y diagramación de los trabajos, adaptándolos a las categorías juveniles. "Veo a los profesores de inferiores predispuestos a los cambios para mostrar que tanto el programa diario como la planificación del mes o ciclo, pueden ser flexibles. En este momento, está lloviendo mucho, a veces se suspenden las actividades y cuando no podemos trabajar en el campo, hay un playón de estacionamiento muy grande donde armamos los circuitos de coordinación, de trabajos de pelota, de intermitencia y de carga", comentó Ponce, que disfruta momento a momento de la experiencia que le toca vivir y resaltó su sorpresa ante el cambio de clima que percibe muy distinto. "Como jujeños vivenciamos el otoño, el invierno, la primavera o el verano. Los primeros tiempos sentía que era primavera y verano todo el tiempo. En noviembre llovía, pero con el vapor que se levantaba hacía más calor. Ahora llueve, y como ha cambiado el clima hace frío, pero para donde salgas, tenés playas", remarcó Ponce, distinguiendo el fanatismo del fútbol en los jóvenes que dirige.
Gracias al deporte, logró conocer Bayamón, Ponce y Coamo, aunque no olvida sus raíces jujeñas, ni a su familia que extraña con el corazón.