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Subas semanales: el otro impacto de la crisis del pollo

Las cajas ya rozan los $100.000 y las pollerías ya no logran stockearse con pagos de contado. El kilo ya se vende a $6.000.

Lunes, 02 de marzo de 2026 00:00
POLLO | ENTRE LOS PRODUCTOS MÁS CONSUMIDOS POR SU PRECIO ACCESIBLE FRENTE A LA CARNE VACUNA.

ABIGAIL TERAN

En un contexto marcado por la escasez de pollo en la región y aumentos sostenidos en los precios, ahora el problema ya no se limita al consumidor que paga más en el mostrador, sino que alcanza a las pollerías de barrio donde el impacto se siente puertas adentro con cajas de pollo que hoy rozan los $100.000, situación por la cual muchos comerciantes ya no pueden comprar stock como lo hacían antes.

Durante el último mes y medio el valor mayorista tuvo saltos casi semanales. Federico Chiri, copropietario de una pollería en la capital jujeña, explicó que hasta fines de enero pagaban alrededor de $56.000 los congelados y $68.000 la caja de pollo fresco. Actualmente, esas mismas cajas se ubican entre $86.000 y $96.000.

"El aumento fue muy notorio. Antes podíamos comprar cinco o diez cajas de contado. Hoy es imposible. Diez cajas son casi un millón de pesos y esa plata no la tenemos. Se necesitan tres, cuatro o más días buenos de venta para juntar ese monto", detalló.

Alicia Escobar, otra comerciante del rubro en Alto Comedero, describió una secuencia que se repitió durante el último mes y medio: "Pagaba $73.000 la caja. Después pasó a $78.000, a $80.000, a $84.000, a $89.000 y la última suba fue a $94.000. Todo en cuestión de semanas".

La consecuencia inmediata fue una modificación de la logística de compra. "Uno tiene que adaptarse, buscar precios, pero tampoco podemos subir todo de un día para el otro porque la gente se asusta y se nota más la baja en las ventas", señaló el comerciante.

Ante esta situación, el aumento del costo mayorista obligó a trasladar parte del impacto al precio final. El kilo de pollo que estaba en torno a los $4.000 o $4.800 hoy se ubica en $5.400 y hasta $6.000 según el comercio. Las milanesas pasaron de $8.000 a valores cercanos a los $9.400 y a $10.000, mientras que las hamburguesas rondan los $11.000.

Sin embargo, el margen de ganancia no creció en la misma proporción. "No podés remarcar demasiado porque hay mucha competencia y la gente compara", explicó Escobar, quien aseguró que fue subiendo "de a $200 o $300" hasta que la última suba la obligó a incrementar alrededor de $1.000 en algunos productos para no trabajar a pérdida.

La combinación de cajas más caras y ventas más medidas genera menos stock y menos rotación. Según coinciden ambos comerciantes, el consumo también cambió. Las familias que antes compraban por kilo ahora adquieren lo justo. "Antes, una familia de cuatro integrantes llevaba un kilo de milanesas; ahora te piden cuatro o cinco, lo justo", describieron.

En este contexto, sostener el negocio implica aplicar estrategias como combinar pollo fresco con congelado, lanzar promociones y ofrecer bolsones económicos, "porque tratamos de que el beneficio sea tanto para el cliente como para nosotros. Está difícil para todos", resumió Chiri.

Así, mientras la escasez vinculada a las altas temperaturas redujo la producción y el tamaño de las aves en la región, en las pollerías el desafío es sobrevivir a una seguidilla de aumentos que exigen más capital y obliga a cambiar la forma de comprar y vender una de las carnes más consumidas por los jujeños.

 

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