En la Quebrada el destino Purmamarca continúa siendo el más visitado por todo lo que ofrece, principalmente por el atractivo natural que posee a su alrededor, la belleza del pueblo que se observa a cada paso y la tranquilidad que reina a pesar de la presencia de visitantes.
Desde la mañana y hasta el atardecer en la pequeña localidad se aprecia un movimiento de turistas permanente, la plaza, la iglesia, la esquina de Belgrano y Lavalle (desde donde se observa el cerro de 7 colores), el mirador El porito, el cabildo, el Paseo de los colorados, y otros centros de atracción son los más concurridos.
La totalidad de los visitantes se hospedan en el pueblo y luego se trasladan hacia las Salinas grandes (u otros destinos de la región, en la mañana y regresan a la tarde) de donde vuelven muy satisfechos por la visita y por lo admirado a lo lago de la ruta nacional 52, como la Cuesta de Lipán.
El municipio a través de su Secretaría de Turismo desplegó un plan de acción para garantizar que la estadía de los visitantes sea segura, placentera y de respeto, lo que les permita regresar durante el año o en la próxima temporada estival.
Sobre calle Lavalle (donde está la iglesia) diariamente se ubican artesanos, gastronómicos y emprendedores ofreciendo sus productos de excelente calidad y a precios muy accesibles, y a metros está la plaza central constantemente colmada de familias disfrutando la estadía.