Jujuy afianza la estrategia para captar el Turismo de Bodas y Romance, un segmento que crece en el país y que la provincia busca consolidar como parte de su diversificación turística. Durante la II Jornada Provincial realizada ayer en el Hotel Altos de la Viña, referentes públicos y privados coincidieron en que este mercado abre oportunidades para nuevos emprendedores, genera derrame económico y permite ampliar la temporada más allá de los circuitos tradicionales.
En diálogo con El Tribuno de Jujuy, Sofía Van Balen Blanken, directora provincial de Turismo, explicó que este tipo de turismo abarca bodas, prebodas, postbodas, despedidas y otros eventos sociales que atraen a visitantes que eligen casarse o celebrar en la provincia. "Dentro de la estrategia estatal buscamos diversificar la oferta turística y apuntar a segmentos con mayor nivel de gasto", señaló considerando que la cadena de valor se amplía más allá de hoteles y restaurantes, generando demanda para wedding planners, maquilladores, floristas, fotógrafos y proveedores de servicios que antes no estaban vinculados al turismo.
La funcionaria destacó además el trabajo articulado con el Registro Civil, que mediante una resolución permite a los contrayentes fijar una residencia temporaria en Jujuy para formalizar su unión. "Capacitamos a oficiales del Registro, articulamos con Iglesias y fortalecemos toda la cadena", dijo. Según datos preliminares, en la última temporada baja ya se registraron 56 bodas de parejas no residentes, una cifra que la provincia busca medir con precisión para dimensionar el impacto económico.
Este año, la jornada contó con la presencia de Cecilia Trabattoni, reconocida destination wedding planner, quien compartió su experiencia en bodas internacionales y dialogó con organizadoras locales. Su participación incluye también visitas a locaciones jujeñas con potencial para eventos.
Desde el sector privado, Rodrigo Torres, presidente de la Cámara de Turismo de Jujuy, valoró la apuesta por este segmento. "Jujuy tiene paisajes e infraestructura apta. Es un destino que vale la pena desarrollar porque atrae eventos completos que generan derrame", dijo. Destacó además que el turismo de bodas abre posibilidades para microemprendedores de rubros diversos, desde maquillaje y peluquería hasta montaje técnico, DJ y proveedores especializados. "Es un segmento muy amplio y el impacto económico se nota a medida que crecen los casamientos de destino", indicó.
Sin embargo, advirtió que la actividad turística en general atraviesa una situación compleja. "Viene una temporada dura. Hace más de un año que la demanda está postergada y Argentina está cara en comparación con los países vecinos y eso nos afecta", analizó. También, se refirió a la caída del turismo extranjero de entre el 25% y el 35% a nivel nacional, un golpe sensible para provincias como Jujuy que se vale más de estos visitantes que tienen mayor gasto per cápita. En este contexto, comentó que para sostenerse, muchos prestadores redujeron tarifas, impactando en la rentabilidad. "Tenemos que volvernos más eficientes, mantener la promoción y la capacitación para estar mejor posicionados cuando mejore la situación", sostuvo.
Con este escenario nacional, el turismo de bodas se consolida como un nicho con potencial para dinamizar la economía local, sumar nuevos actores y posicionar a Jujuy en el mundo.