La Justicia federal de Jujuy sobreseyó a tres de los cuatro efectivos de la Gendarmería Nacional que estaban involucrados en la muerte de Ivo Torres (22), el joven que el 6 de febrero de 2025 fue asesinado de dos disparos durante un operativo de los uniformados en el barrio Praderas del Norte, en la zona sur de la ciudad de La Quiaca. El ahora único acusado, Walter Álvarez, está imputado del presunto delito de "homicidio doblemente agravado por alevosía y por haber sido cometido por miembros de una fuerza de seguridad".
En una reciente conferencia de prensa el abogado de la familia, Carlos Espada, se refirió a la novedad luego de cumplirse un año del hecho. "Fuimos partícipes de la audiencia donde se termina por sobreseer a estos dos compañeros, hace una semana habían sobreseído a uno más. La verdad, que desde el punto de vista jurídico, no encuentro mucha explicación para el sobreseimiento de estas personas que han cometido delito", aseguró el letrado, claramente disconforme por la novedad.
Cabe recordar que en un primer momento se detuvo a los cuatro efectivos de la fuerza federal en el marco de las investigaciones para determinar el grado de participación en el hecho ocurrido en la mañana del sábado 6 de febrero de 2025. No obstante, fueron sobreseídos de la causa que investiga el asesinato de Torres los agentes Alexander Ezequiel Ghunter (subalférez), Marcos Leonardo Wysnieski y Juliana Carina Enciso (ambos cabos), quienes estaban acusados de ser partícipes necesarios. Además, desde hace algunos meses se encuentran en libertad y en servicio activo, la mayoría de ellos en la provincia de Misiones.
En la misma sintonía, Espada agregó por qué los tres gendarmes deben continuar imputados en la causa. "Cuando se comete el asesinato, el asesino iba acompañado de tres gendarmes que, uno dio la orden de no disparar y no hicieron absolutamente nada. Y no solo eso, las primeras versiones hablan de un claro encubrimiento, donde se habló en un principio de un forcejeo entre Ivo y el efectivo de Gendarmería, donde aparece la pistola en el suelo dando a entender esta suerte de confrontación, que después termina totalmente descartado", repasó con respecto a una de las primeras versiones que brindaron los uniformados, en la cual se referían a un supuesto enfrentamiento de la víctima con los agentes de la fuerza federal en la frontera del norte de la provincia.
Luego de la resolución judicial, Espada se preguntó: "¿Cómo es posible que pensemos que estos tres gendarmes, que no hicieron absolutamente nada para evitar este asesinato, que después terminan encubriendo el mismo, no tengan ninguna responsabilidad penal?".
Tras esta resolución de la Justicia federal de Jujuy, el abogado de la familia de la víctima se comprometió a "hacer las presentaciones que correspondan a los fines que se haga justicia con respecto a los cuatro efectivos de Gendarmería, que entendemos que son responsables del asesinato de Ivo Rodrigo Torres".
Sobre la investigación
El 6 de febrero de 2025, alrededor de las 10, en un sector del barrio Praderas del Norte, en la zona sur de La Quiaca, personal del Escuadrón 21 de Gendarmería Nacional divisó que Ivo Torres circulaba a bordo de una motocicleta desde la frontera, por lo que se inició una persecución.
La víctima trasladaba hojas de coca en estado natural y otros productos que había comprado en la ciudad boliviana de Villazón. Torres se dirigía a la localidad puneña de Barrancas, departamento de Cochinoca, donde trabajaba como albañil y era estudiante de una carrera de nivel terciario.
En esa circunstancia, uno de los agentes de la fuerza utilizó su arma reglamentaria y efectuó disparos contra la humanidad del joven, quien falleció en el lugar.
Dos días más tarde se realizó la autopsia en la morgue del Poder Judicial de Alto Comedero. La intervención arrojó que Torres tenía dos impactos de bala localizados en la espalda y en la pierna izquierda.
Peritos judiciales secuestraron las armas de los cuatro gendarmes, los cargadores y vainas servidas encontradas en la escena, además de realizar pruebas para detectar residuos de pólvora en los uniformados.
También, de acuerdo a la pericia, una de las balas ingresó a la altura de la axila, provocándole la muerte en el acto. Por otro lado, este diario pudo saber que Criminalística detectó cinco impactos de bala en la motocicleta.