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27 de Marzo,  Jujuy, Argentina
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Portelli: “Una experiencia única e inolvidable” en la vendimia e inauguración del apeadero El Bayeh

Su cuarta visita a Jujuy en menos de un año, "demuestra la intensidad de la actividad vitivinícola de la provincia".

Jueves, 26 de marzo de 2026 22:54
TRADICIÓN | CHAYA DEL MOJÓN ANTE CARLOS SADIR, JUAN CABRERA Y OTROS FUNCIONARIOS AL HABILITARSE EL APEADERO EL BAYEH.

Entre el 21 y el 23 pasados la Bodega El Bayeh; propiedad de la familia Manzur, realizó su cuarto Festival de la Vendimia, que tiene como objetivo promover los vinos de la Quebrada y a la vez poner en valor su gastronomía, arte y cultura milenaria.

Fue mi cuarta visita a Jujuy en menos de un año, lo que demuestra la intensidad de la actividad vitivinícola de la provincia. Y como testigo privilegiado de la evolución de la vitivinicultura argentina durante más de 25 años, puedo asegurar que se trata de una de las Rutas del vino más importantes del país.

RESPALDO | SADIR DISPUESTO A POTENCIAR LA RUTA DEL VINO.

La región norteña es un lugar especial y eso es fundamental para el vino. Con menos de treinta años de historia y poco más de setenta hectáreas de viñedos, ya está haciendo mucho ruido.

Por un lado, por el carácter único del lugar, suelos, paisajes y clima; y por el otro, por las personas capaces de interpretar la región de la mejor manera, para "embotellar" sus paisajes.

Son hombres y mujeres que trabajan todo el año tomando decisiones para dar con los mejores vinos posibles, y más allá del estilo que propone cada bodega y de las variedades utilizadas, entre las que se destacan están Criollas, Malbec, Sauvignon Blanc y Syrah, y como el secreto mejor guardado de la Quebrada, es el lugar.

ANFITRIÓN | LA CATA DE VINOS FUE DIRIGIDA POR TOMÁS SAMPERE.

A la Ruta del vino de la Quebrada de Humahuaca se la puede recorrer casi de punta a punta en un tren moderno y panorámico, que deja apreciar en plenitud el entorno, atravesando bodegas, viñedos y pueblos que forman parte del maravilloso lugar.

Desde ahora, el Tren Solar de la Quebrada se convertirá en el Tren del vino (en ocasiones especiales), para que los visitantes puedan descender en el apeadero El Bayeh, ubicado en medio de la viña de la bodega de mismo nombre.

A través de la nueva edición del Festival organizado por a familia Manzur, confirmé como se consolida la personalidad de los vinos, cada vez más definida. Apoyada por una cultura de más de 10.000 años y una gastronomía con productos regionales que potencian su carácter.

GASTÓN CRUZ

El Festival inició el sábado en la tarde en Purmamarca con un ritual de celebración de fin de cosecha (a cargo de Noemí Martínez, maestra de ceremonia) y un show musical. Posteriormente fue la propuesta gastronómica Mesa de territorio, con la chef Florencia Rodríguez, propietaria del restaurante El nuevo progreso, en Tilcara.

El menú ofrecido se inspiró en los productos que más hay en la región: papa, maíz y cordero. Degustamos el plato Pequeños parceleros criolla y un "vino de pueblo" que reflejó las costumbres del lugar como pocos y, por sus características, fue el ideal para empezar.

EZEQUIEL BELLONE

En la mesa y para maridar, se sirvieron el Trópico Sur Sauvignon Blanc y el Finca Ollantay Malbec (ambos de El Bayeh), dos vinos que no solo muestran el presente sino también hablan del potencial de la región.

Al día siguiente el programa inició con el viaje en el Tren Solar de la Quebrada, desde la Estación Purmamarca hasta el apeadero El Bayeh, inaugurado en esa jornada con la presencia del gobernador Carlos Sadir; el ministro de Cultura y Turismo, Federico Posadas; y el secretario de Turismo, Diego Valdecantos, entre otros funcionarios provinciales.

Durante el recorrido, intenté transmitir a los pasajeros todas las sensaciones que me generan los vinos del lugar, que son únicos y fueron los grandes protagonistas de una experiencia también única e inolvidable.

MATÍAS MICHELINI

La Quebrada, declarada Patrimonio de la Humanidad me tiene maravillado. Fundamentalmente por los vinos, pero también por el paisaje y su gente. Es un hermoso valle andino estrecho, delineado por el río Grande y flanqueado por cerros coloridos.

Su clima que influye directamente en los vinos, es seco y árido, con gran amplitud térmica (diferencia de temperatura entre el día y la noche) y sol intenso. Pero el dato curioso que muy bien describió el enólogo y asesor de El Bayeh, Matías Michelini, es que hay menos horas de sol durante el día, por la cercanía de los cerros.

FABRICIO PORTELLI

Eso significa una madurez más lenta, explicando el por qué la intensidad de los vinos del lugar, siempre viene acompañada de una frescura refrescante. A su vez, la composición de los suelos y la escasa vegetación esteparia confluyen también en sus aromas y sabores distintivos.

Esto se dio durante La cata de vinos, dirigida por Tomás Sampere, enólogo residente y Matías Michelini. Además, los visitantes pudieron disfrutar de El conversatorio, a cargo de Daniel Manzur (h), director de la bodega, quien dio los detalles del terruño y la vitivinicultura del lugar, cuyas vides fueron plantadas en 2020.

Luego llegó el momento de Bodega viva, excelente espectáculo de música y baile dentro de la misma bodega, a cargo de Rocío Manzur y el Cuarteto Divergente. Todo finalizó con un gran banquete a cargo de Dolli Irigoyen, la cocinera más popular de la Argentina.

Casi doscientas personas disfrutaron el menú Cocina de paisaje, inspirado en las costumbres y productos regionales, combinados con recetas que reflejaron los orígenes de la familia Manzur.

Con delicias como dolmas de quinua y tahine, mini causa de pollo y aceitunas, fainá, escalivada y queso de cabra, mousse de trucha, miso y crocante de arroz y quinua, curry de cordero con cebada perlada, además de una degustación de quesos de La huerta tambo, dulces regionales y flan de dulce de leche de cabra.

Cada paso estuvo acompañado por los vinos de la casa, Trópico Sur Sauvignon Blanc, Finca Ollantay Malbec y Finca Ollantay Syrah, todos de cosechas que aún no están en el mercado.

La vendimia de El Bayeh culminó al tercer día con una Feria de vinos de la Quebrada y el Concierto Delirio electro-orquestal, cerrando con una peña folclórica hasta la media noche.

PRODUCCIÓN | HECTÁREAS SEMBRADAS DE VIÑAS AL PIE DEL CERRO PALETA DEL PINTOR EN MAIMARÁ.

Allí, los asistentes pudieron degustar la mayoría de los vinos de la región, que representan el 90% de los producidos en la provincia, acompañados de una propuesta gastronómica a cargo de Casa Mocha, el nuevo gran restaurante de Maimará, que busca poner en valor la cocina de la región junto con recetas originarias de la familia Manzur.

Sin dudas fue una experiencia única e inolvidable, que ya se convirtió en un clásico y resulta ser la mejor promoción para una de las Rutas del vino más importante del país. (Fabricio Portelli, sommelier invitado a la vendimia de El Bayeh).

 

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