En la jornada de ayer, en la Morgue del Poder Judicial del barrio Alto Comedero de la capital jujeña, se llevó a cabo una pericia con los elementos de pruebas informados sobre el deceso de Gabriel Manuel Solano (36), ocurrido en marzo del año pasado en una vivienda del Loteo Las Marías.
Solano había protagonizado una situación de violencia de género y sus familiares alertaron al sistema de emergencia 911, donde una comisión de efectivos de la Seccional 62º del barrio Sargento Cabral se hicieron presentes en el lugar.
Según consta en el expediente judicial, Solano había opuesto resistencia y habría intentado atacar a los efectivos policiales. En esas circunstancias, el protagonista fue reducido por al menos cuatro policías, se descompensó y empezó a convulsionar. De forma inmediata se le realizaron maniobras de RCP y se solicitó la intervención del personal del Same, pero lamentablemente el hombre falleció en el lugar.
Por disposición del fiscal a cargo de la investigación, se procedió a la demora los cuatro efectivos policiales que intervinieron en el hecho y la causa quedó caratulada como investigación de causales de deceso.
El informe de la autopsia realizada el cuerpo de Solano, determinó que el deceso se produjo a causa de un paro cardiorrespiratorio.
Los familiares de Solano contrataron a un perito de parte, el exmédico forense del IMF de Córdoba, Jorge Maguna, quien le dijo a nuestro diario que "participé de la pericia junto al médico forense del Ministerio Público de la Acusación, Rodrigo Monte de Oca, una pericia de una autopsia que él ya hizo, en la cual estoy casi en un 80% de acuerdo con el informe pericial médico forense, excepto algunas consideraciones que hoy lo hemos debatido y hemos limado asperezas. Se trata de una autopsia para mi criterio muy bien hecha, con muy buenas fotografías, muy buena descripción de las lesiones, en eso estamos totalmente de acuerdo, pero en las últimas consideraciones médicos legales, hace referencia a lo que nosotros como médicos le llamamos diagnósticos diferenciales, de cuál pudo haber sido la muerte. Allí hemos tenido una pequeña discrepancia donde yo le he expresado, según mi concepción y mi idea, cómo pudo haber sido la muerte de Gabriel Solano. En un primer momento se consideró que podría ser, entre otras cosas, una causa natural, pero también la incluye a la asfixia mecánica", dijo Maguna.
La principal hipótesis del médico es que Solano no tuvo una muerte natural y debatió con el médico forense del MPA sobre la hipótesis de la "máscara de Morenstein".
El concepto de este hallazgo, "es que, desde el cuello para arriba, hay un puntillado hemorrágico. O sea, en la piel, desde la pera hacia arriba, frente, inclusive en las conjuntivas, se aprecia un puntillado hemorrágico, que es propio de las asfixias. En el caso de esta hipótesis, se trata de un esfuerzo supino que la víctima hizo para poder respirar y le es imposible porque tiene un gran peso encima. Entonces, ese impedimento por ingresar oxígeno, por un lado, y por otro lado, por oxigenar el cerebro, te lleva a la muerte. Es un tipo de asfixia y el mecanismo de producción de la máscara de Morenstein. En este caso, hay un puntillado hemorrágico no tanto como lo describe la literatura, pero sí hay una cianosis del labio y un puntillado hemorrágico en las conjuntivas, lo cual también implica que hubo un impedimento por parte de la víctima para respirar, por una fuerza externa tanto en el cuello como en el tórax. Con estos análisis, todo me permite pensar que bajo ningún punto de vista, Gabriel Solano ha muerto de forma natural. Pero estos nuevos resultados estarán después de semana santa", dijo el perito de parte.
Los resultados de los informes pueden dar un importante giro en la investigación de la muerte de Gabriel Solano, ocurrida en marzo del año pasado.