Los precios del crudo Brent subían más de un 5% este miércoles después de ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra el yacimiento iraní de gas de South Pars, y luego de que la Guardia Revolucionaria de Irán amenazó a varias instalaciones energéticas en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar en represalia.
La escalada elevó el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro energético de la región.
A las 11:20 horas, el barril de crudo Brent del Mar del Norte ganaba 5,1%, a USD 108,66, el precio más alto desde julio de 2022, para extender la suba de 2026 a un 75%, que incrementa los temores por el impacto inflacionario en la economía mundial. El crudo ligero de Texas para entregar en abril avanzaba 2,2% en Nueva York, a USD 97,58 el barril.
Sin indicios de que el conflicto con Irán vaya a remitir, los precios de referencia de los futuros del Brent se situaron sobre los 100 dólares por barril durante las últimas cuatro sesiones.
Analistas advirtieron de que cualquier ataque en South Pars aumentaría la posibilidad de represalias por parte de Irán contra instalaciones energéticas del Golfo, incluidas las pertenecientes a las principales petroleras en Qatar.
Qatar suspendió precipitadamente su producción de gas natural licuado (GNL) debido a la guerra, para reducir el suministro mundial de GNL un 20%, y cualquier daño a las instalaciones podría prolongar la interrupción más allá de mayo.