El director provincial de Recursos Hídricos, Guillermo Sadir, enfatizó en que los desarrollos inmobiliarios deben contar de manera obligatoria con el certificado de no inundabilidad, un requisito que está legislado y cuyo trámite se realiza ante el organismo provincial y pasa por el organismo que dirige.
"Hay muchos establecimientos que no solicitaron ese certificado y hoy tienen serios problemas de desagües pluviales", explicó y sostuvo que incluso existen emprendimientos de larga data que nunca fueron evaluados por Recursos Hídricos.
Explicó que cuando un proyecto ingresa al organismo, se determina si el terreno presenta una aptitud plena por encontrarse alejado de desagües naturales y del sistema de riego o si se requiere la realización de estudios hidrogeológicos. Estos estudios permiten establecer con precisión por dónde circulará el agua durante lluvias intensas y definir las obras necesarias para evitar riesgos.
Sostuvo que en la actualidad el desagüe pluvial cobra una importancia central, ya que los problemas terminan afectando directamente a los propios beneficiarios de los desarrollos. Recordó que este enfoque viene siendo impulsado desde hace años, tanto durante la gestión del gobernador Gerardo Morales como en la actual del gobernador Carlos Sadir, con énfasis en el riesgo hídrico y los desbordes pluviales.
Recordó que esta mirada se profundizó tras el alud ocurrido en Volcán en 2017, en coincidencia con el cambio climático. Por otro lado, se refirió a la situación de la denominada Laguna Esmeralda, en la zona de Volcán. Explicó que Recursos Hídricos cuenta con un estudio topográfico y avanza en el análisis hídrico, que determinó que se trata de un embalse natural generado por desmoronamientos en la cadena montañosa. Informó también que ya se instaló cartelería preventiva junto a Defensa Civil y aclaró que el lugar no cuenta con aval de seguridad para el desarrollo turístico.
"No estamos promoviendo ni recomendando el desarrollo turístico en esa formación natural", afirmó. Además, adelantó que se está elaborando un informe técnico que permitirá aportar mayor conocimiento y definir acciones para la población de Volcán y para quienes pretendan impulsar actividades en la zona.
Recordó que Volcán y gran parte de las localidades de la Quebrada se encuentran asentadas sobre conos de deyección. "Cuando llueve, el agua baja por la quebrada y, al perder pendiente, se deposita el sedimento", explicó. Por ello, dijo los riesgos se minimizan cuando los desarrollos se planifican con previsión y respeto por los desagües naturales, y llamó a reforzar la conciencia colectiva sobre la importancia de una planificación urbana y productiva responsable.