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Otro relato en primera persona de la frustrada localización y filmación en la zona del hundimiento

Sabado, 02 de mayo de 2015 00:00
<p>ZARPANDO/ PUERTO ARGENTINO Y MONTE DOS HERMANAS DE FONDO.</p>

Ariel Siles relató que "cuando prestaba servicios en la Aviación Naval como piloto de helicópteros, en una ocasión 23 años luego de la Guerra de Malvinas, fui honrado con la misión de embarcar con un helicóptero "Alouette", a bordo de la Corbeta ARA "Robinson", a fin de dar apoyo y verificar el normal cumplimiento de una autorización concedida por la Nación al programa extranjero "National Geographic", el cual también contaba con la anuencia de los familiares de los náufragos del Crucero "General Belgrano", ya que pretendían localizar y filmarlo solo exteriormente, mediante un moderno mini-submarino, el cual ya se había empleado para la búsqueda del Transatlántico "Titanic" y el acorazado "Bismark". El acompañamiento de la Corbeta "Robinson" se debía puesto que tales restos náufragos actualmente tienen entidad de "Lugar histórico nacional y tumba de guerra", por lo que de ser encontrado, no se podía tomar ningún elemento, aunque sí estaba previsto posicionar sobre este, un cubo de acrílico que contenía grabados los nombres de sus 323 eternos custodios, el cual tenía en el centro un enorme medallón de plata conmemorándoles un merecido reconocimiento de nuestra Patria. Por su parte, la búsqueda del Crucero abarcaba una enorme área, pese a que se habían considerado tres potenciales posiciones: la informada por el buque al momento de ser torpedeado dos veces; la del submarino atómico inglés H.M.S. "Conqueror" cuando inicia su ataque; y una posición estimada resultante del tiempo de casi una hora que el Crucero continuó a flote antes de irse a pique, bajo efectos de su propia arrancada, el viento y las corrientes de ese momento. Pero las duras condiciones hidro-meteorológicas no permitieron que el buque charteado por la "National Geographic Society", de nombre "Seacor Lenga", pudiera operar con normalidad sin empeñar la pérdida del millonario equipo de localización, el cual estaba rastreando el fondo del mar a más de 4 mil metros de profundidad. Lamentablemente, ya sobrepasado el tiempo previsto de búsqueda, un anochecer finalizando la segunda semana de trabajo, el programa decidió suspender la operación, aunque previéndose por parte de la Armada Argentina una ceremonia al amanecer del día siguiente, pero lo curioso fue que durante esa noche el viento dejó de soplar y con el crepúsculo matutino, el mar se había transformado en un increíble espejo que reflejaba la salida de un sol radiante, el que no se había dejado ver durante nuestra estadía, lo cual permitió que los tres buques presentes pudieran parar sus máquinas y permanecer flotando al garete unos próximos a otros durante la misa de campaña que se realizó, finalizada la cual se arrojaron al mar varias ofrendas florales bajo la emocionada presencia de las tripulaciones, las que se encontraban formadas en cubierta vistiendo uniformes de gala cubriendo rol de honores, y estremeciendo el silencioso mar austral con un fuerte grito al unísono de "Viva la Patria". El tercer navío testigo era el Buque Oceanográfico A.R.A. "Puerto Deseado", en el cual se encontraban los periodistas del National Geographic, algunos náufragos sobrevivientes y dos submarinistas ingleses del H.M.S. "Conqueror".

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