13°
5 de Abril,  Jujuy, Argentina
PUBLICIDAD

Laberintos humanos. La circular

Jueves, 05 de marzo de 2015 00:00

Cuando empezó la persecución, les dijo Franco, ya la selva se había adueñado de Santiago, del Chaco, de Formosa y de buena parte de Salta y Tucumán. Entonces, los locutores de la televisión empezaron a culpar a la religión de la crisis económica que nos consumía. Pero Pedro y Pablo ignoraban cómo pasaron a ese mundo desde la guerra civil entre unitarios y federales.

Los comentarios de esos locutores parecían inofensivos pero se fueron volviendo violentos, dijo Franco. Recuerdo que una vez me sorprendió una periodista rubia llamando a destruir capillas, y esa Semana Santa prohibieron las procesiones diciendo que había una peste que se extendía donde había multitudes.

Un día, los dueños de la flota de camiones para la que trabajaba nos pasó una circular prohibiendo tocar bocina en los altares del Gauchito, cosa que siempre hicimos para agradecerle, y ya al otro día empezaron a matar a los que no respetaban la circular. Entonces es que empezamos a huir y nos refugiamos en la selva.

Quién sabe si alguna vez se va a acabar este odio y podremos regresar a nuestros trabajos, les dijo. Yo en la ciudad tuve que dejar a mi familia, y algunos compañeros cuentan de las cosas atroces que les hacen a los que dejamos.

Pedro y Pablo lo escuchaban azorados cuando una chicharra obligó a Franco a llevarse una mano al bolsillo para sacar un pequeño aparato que miró con detenimiento. Por allá viene andando una procesión de fieles, les dijo Esteban Franco tras leer en el pequeño aparato extraño que había sonado en su bolsillo.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD