-¿Cómo es que se involucra con las terapias integrativas?
-Mi formación me fue llevando hacia ellas, mientras buscaba hacer de la ciencia algo integrativo, entendiendo que las distintas partes de la persona se relacionan entre sí y conforman un todo y, a través de ese camino se puede recobrar un estado de salud o construir un nuevo estado de bienestar.
-¿Cuáles son las terapias en las que usted se especializó y en qué consisten?
-Primero me introduje en las terapias de Flores de Bach, que se llaman así por el médico inglés que las creó y murió en 1936. Él como médico practicaba la medicina convencional occidental, pero le parecía muy agresiva por lo que buscó métodos que fueran más gentiles y que pudieran ayudar a las personas en la recuperación de su dolencia.
Bach conforma un sistema, en que propone una filosofía particular en la que dice por ejemplo que, el origen de la enfermedad se da cuando hay una desarmonía entre el “yo físico” y el “yo espiritual”.
Por otra parte, el sistema es original por cuanto plantea técnicas específicas para crear las esencias de las flores. Se elabora una tintura madre a base de flores, esto se puede hacer de dos manera y se colocan en un cuenco de vidrio con agua al sol, luego se las retira, se cuelan y se coloca coñac para que funcione como un conservante natural. Después también hay otra manera de hacer este proceso que es por ebullición con calor.
Luego, en cuento al tratamiento con las distintas esencias, Bach, enfatiza que no se piensa en la enfermedad, sino en el enfermo. Entonces, en la medicina occidental a tres niños con resfrío se les da la misma medicación, la misma cantidad y por el mismo tiempo. En cambio, desde las flores no se les va a dar la misma esencia a todos los niños, sino que se evalúa la personalidad del niño y su manera de relacionarse con su dolencia, porque a cada uno le corresponde una esencia por su naturaleza y, eso, va a ser que se vuelva a poner en armonía.
-¿Cada tratamiento es único?
-Si, es individual y personalizado, y contemplando como la emoción se manifiesta a nivel físico.
-¿Cómo se complementa este tratamiento con el Reiki?
-El Reiki es otra disciplina, originaria de Japón y básicamente se define como una transferencia de energía a través de la imposición de manos, aunque también puede hacerse a distancia. Fue puesta en marcha por el maestro Usui.
La diferencia de esta técnica de las personas que hacen imposición de manos como un don personal es que no pueden enseñarle a otras personas a hacerlo. La grandeza de Usui, es haber encontrado la manera de enseñar a otros cómo utilizar este sistema de armonización natural para utilizar una energía vital canalizada con la imposición de manos para promover la autoregulación del organismo en tratamientos de enfermedades y desequilibrios físicos, mentales o emocionales.
El Reiki es intangible, pero funciona a través de las vibraciones, es por eso que se puede ejercer a distancia. Para los más escépticos puede sonar extraño, pero actualmente se realizan estudios muy importantes en países como Estados Unidos, donde se dan subsidios a las universidades realicen investigaciones con Reiki y, en algunos hospitales europeos, a pacientes internados se les ofrece hacerles Reiki como un tratamiento complementario.
De hecho hay un estudio muy interesante con ratas de laboratorio, en el que se les midió el estrés a través del ritmo cardíaco y se comprobó que aquellas que eran tratadas con Reiki ralentizaban su frecuencia cardíaca más rápidamente que las que no eran tratadas.
-¿Y cómo aborda usted estas técnicas?
-Yo utilizo complementariamente estas técnicas y me he sorprendido gratamente muchas veces por el relato de las personas, que en situaciones de emergencia como pánico o ansiedad y con apenas dos o tres días de sesiones sienten una notable mejora. O bien, en un proceso terapéutico en el que la persona se compromete en un tratamiento más profundo es muy interesante la evolución del paciente y como rasgos de su temperamento o comportamiento va gentilmente estabilizándose positivamente. Lo que es una característica de las dos terapias que, da resultados graduales y estables.