A diferencia de entonces, existe en su cuerpo la posibilidad fisiológica de ejercitarlo y darle un sentido nuevo.
Ante la inminencia de que se concrete una relación sexual, los padres se angustian y existe el riesgo de que sólo les hables de las enfermedades de transmisión sexual, del embarazo y la anticoncepción, porque éstos son los temores habituales y porque a veces es más fácil hablar de esos temas, que de las emociones que
la situación provoca.
Se suele cuestionar a los adolescentes que viven una sexualidad libre de prejuicios. Pero a los adultos también les resulta difícil hablarles del sexo y del amor, por ello tienen parte de la responsabilidad. No se atreven a entablar una conversación sencilla con sus hijos, a veces por prejuicios y otras por sus propios conflictos sexuales irresueltos.
Los jóvenes deben conocer su cuerpo y los riesgos que enfrentan cuando comienzan a tener sexo. El primer encuentro sexual en la adolescencia puede ser crucial para su futuro, significa lanzarse por un camino nuevo y desconocido en la vida amorosa, horizonte en el cual es deseable que sea una experiencia bien planeada.
Sin embargo no suele ser siempre así, ya que la primera relación sexual no suele ocurrir en las mejores circunstancias. El sueño de un momento de felicidad se convierte en un instante de culpabilidad, dudas y miedos.
El problema de la primera vez no es hacer bien el amor, siempre las próximas veces será mejor porque la experiencia dará alegrías futuras en el sexo.
El adolescente debe saber que al iniciar su vida sexual puede acabar con un embarazo no deseado o contrayendo alguna infección de transmisión sexual.
Por supuesto que no siempre debe ser así si está debidamente asesorado por sus padres.
La cabeza del adolescente está llena de mitos sobre el sexo causado por falta de información, las presiones sociales y una educación temerosa de tocar temas sobre el ejercicio responsable de la sexualidad de los jóvenes.
En la juventud el sexo es vital, pero la inexperiencia puede provocar malos momentos. Ambas partes tienen que estar de acuerdo en tener relaciones sexuales y practicar sexo seguro. Para no tener temores infundados es preferible que los adolescentes se informen antes con personas adultas.
En tanto, 15 años es la edad promedio en que los adolescentes se inician en su vida sexual. Vivir la primera experiencia sexual requiere madurez y responsabilidad y a esa edad son pocos los jóvenes que la tienen.
No existe una edad establecida para la primera relación sexual.
Se sabe que los adolescentes inician en la actualidad, su vida sexual cada vez a edades más tempranas, inclusive se sabe de jovencitas de entre 13 y 15 años.
Vivir la primera experiencia sexual de manera exitosa requiere cierta madurez y responsabilidad, y sobre todo, estar completamente seguro/a de que es el momento ideal y su pareja sea la persona adecuada.
Las relaciones sexuales significan responsabilidad compartida.
Y la clave para llegar a la plenitud en el primer encuentro sexual es la información, orientación y educación. La vida íntima involucra a dos personas , y como tal, la pareja debe platicar, informarse y acercarse a sus padres o a un profesional para aclarar las dudas y temores.
Los jóvenes en general en lo último que piensan y sin embargo, es la primera cosa en la que hay que preocuparse seriamente ante la primera relación es el tema de la protección para no correr ningún riesgo.
Aunque los adolescentes suelen ser más sensibles a un embarazo no deseado que las enfermedades de transmisión sexual, muchos chicos creen que ese tipo de protección es un "problema de chicas" y no toman las precauciones apropiadas.
Las hormonas quizás les juegan una mala pasada a los jóvenes, confundiendo "urgencias hormonales" con sentimientos. El sentido del deseo es nuevo en la pubertad y puede ser difícil manejarlo durante la adolescencia. Si se le añade presión de la pareja, inseguridad, búsqueda de independencia, parecer más adulto, esto puede llevar a precipitarse. Si se está preparado para tener la primera relación sexual y se ha tomado las debidas precauciones, no se debe tener entonces temores infundados. Relajarse y estar tranquilos y hablar con la
pareja del tema.