En la jornada de hoy el calor se sintió desde temprano y para muchos llegar hasta el santuario fue realmente un esfuerzo sobrehumano, pero el alivio llegó de alguna manera de las manos de los servidores de María que cada domingo se dedican a hidratar a todos los peregrinos que llegan hasta el lugar.
Cada domingo en Rio Blanco jóvenes se congregan para colaborar con las celebraciones litúrgicas que se cumplen durante la jornada.
Cerca de 1000 chicos empiezan el domingo a las 5.30 de la mañana el trabajo de organización y asistencia a los feligreses, cuya destacable función es la de recorrer el predio de la Virgen y entregar agua a los que la deseen. Esto implica cargar botellas refugiarlas en un lugar fresco para que no se calienten y caminar brindando a los presentes un poco de alivio para el intenso calor.
Los jóvenes que siempre están presentes son de Palpalá, Rio Blanco y Capital y según nos comentaron el último domingo se invita a servidores de Libertador.
Vale destacar el esfuerzo del trabajo que es totalmente voluntario, ya que cada domingo no hay quién quede sin beber, por lo menos un vaso de agua.