El descenso de Banfield, consumado tras una paupérrima campaña a lo largo de la temporada, se cerró con los incidentes protagonizados por su público, más las renuncias del presidente, Carlos Portell, y del entrenador, el uruguayo Eduardo Acevedo.
El equipo del sur, que vuelve a la B Nacional tras once años, debía ganarle a Colón de Santa Fe y esperar una derrota de Atlético Rafaela y un empate de San Lorenzo para ir al menos a la promoción.
Sin embargo, sobre la media hora de juego Colón ya ganaba por 3 a 0, lo que enardeció el ánimo de los simpatizantes locales, quienes obligaron a suspender las acciones en ese momento. Tras algunos minutos se completó la parte inicial, la segunda se disputó con cierta normalidad pero a siete minutos del final se reanudaron los incidentes.
Los hinchas de Banfield arrojaron piedras al terreno de juego y se treparon al alambrado, por lo que el árbitro Federico Beligoy suspendió el cotejo.
Luego, los jugadores fueron duramente increpados, y las quejas continuaron en la zona de los vestuarios, mientras se confirmaba el alejamiento del presidente Portell como así también del director técnico Acevedo. Al retirarse del estadio, los hinchas volvieron a tirar piedras al ómnibus que trasladaba a los futbolistas, quienes se retiraron sin hablar.