El especialista, representante de la Federación Mundial de Hematología disertó en Jujuy durante las “Jornadas de Hemostasia y Trombosis del NOA”, junto a otros reconocidos especialistas nacionales en hematología y cardiología.
-¿En qué consiste la trombo-embolia encefálica?
Hay veces que la gente tiene una embolia a nivel del cerebro que le produce la parálisis de medio cuerpo, de la mano, de la pierna es decir que no puede caminar. Eso, la mayoría de las veces es por un coagulito, un poco de sangre coagulada que se ha trasladado por la corriente sanguínea desde el corazón o desde alguna arteria que sirve al cerebro y ha anidado en el cerebro. Lo que hemos planteado en esta charla son todas las condiciones que puedan favorecer esa trombosis cerebral, ese problema de hemiplejia y cómo hay que hacer para prevenir la medicación que tenemos, y cómo se hacen los diagnósticos.
-¿Y cómo se puede prevenir esto?
Se puede prevenir tratando los factores de riesgo, por ejemplo un individuo hipertenso tiene que cuidar su presión, uno que tiene diabetes tiene que cuidar su enfermedad, hay que evitar el cigarrillo, evitar la obesidad. En general los factores de riesgo son como doscientos o más, entonces hay que cuidarse, tratar de hacer una vida sana, una comida sana, evitar el aumento del colesterol para evitar la posibilidad de tener estos problemas. Por otro lado hay situaciones en las cuáles no depende del paciente, hay pacientes que tiene válvulas protésicas, es decir que le han operado la válvula cardíaca, y ésta bate la sangre, igual que cuando hay una arritmia, y eso puede determinar la formación de un coágulo que se escape del corazón y se vaya al cerebro o a una pierna. Para eso está el tratamiento anticoagulante, para hacer que la sangre circule mejor. Hay otras muchas condiciones pero esas son las principales, la fibrilación auricular, la posibilidad de una válvula protésica, pero sobre todo después de un infarto, puede tener la posibilidad de estar formando coagulitos en la pared del infarto, que eso se desprenda, o que haga un coágulo dentro de las cavidades cardíacas, o que eso se desprenda, el médico cardiólogo, el médico clínico que hace coagulación lo conoce y le dan tratamiento adecuado para prevenir esas complicaciones con hemiplejia, hemiparesia, es decir las complicaciones de tener medio cuerpo paralizado.
-¿Cómo se puede saber que se está frente a algún tipo de parálisis?
Lamentablemente los síntomas son agudos, de golpe se siente un cosquilleo en la mano, en el pie, se siente que no se puede mover la mano o la pierna, son episodios agudos. La recuperación puede hacerse muy rápidamente cuando es un coágulo muy pequeño, o puede hacerse muy lentamente y a veces no se recupera durante muchos años y queda el paciente con dificultades motrices, dificultad para caminar o para mover el brazo.
-¿En qué edades se puede dar esto?
En general no se da a cualquier edad, se puede dar, hay gente que vive más tiempo y entonces es más patrimonio de gente mayor, pero hemos visto gente joven de 40 o 50 años que ha tenido esa patología.
-¿Cuál es el tratamiento? ¿Los anticoagulantes que mencionaba?
Lo básico de todo eso es tratar de hacer la sangre más líquida, para que la sangre sea menos espesa, que no formen coagulitos, entonces de esa forma se evita que haya desprendimiento de coágulo. Eso tiene que estar en manos especializadas, en manos de gente que conozca y tratamientos que se controlan a través de análisis de sangre.
-¿En el caso de la hemorragia, cuál fue su planteo?
Me refiero a los peligros del tratamiento que estamos haciendo para mejorar y evitar la hemorragia. Todo tratamiento que hace la sangre más líquida hace que coagulen más lento, y ahora hay una explosión de medicamentos que se llaman anticoagulantes y medicamentos que son antiagregantes plaquetarios que hace que la sangre sea más líquida. Pero lo que estamos discutiendo es justamente que el cuidado de los pacientes por el médico, muy cercano, tiene que hacerse para evitar que al hacer la sangre muy líquida cuando haya una lesión se produzca una hemorragia, o una hemorragia espontánea que es justamente el contra-balance de la prevención. Por eso tiene que estar bajo constante control médico, no se puede tomar una medicación, de las viejas o de las nuevas y ver al médico en seis meses a un año, tiene que ir al médico, controlarse, tiene que haber un cuidado especial de esos pacientes.
-¿Hay muchos casos de este tipo de parálisis entre la población, cuál es la incidencia?
El problema depende mucho si es con tratamiento o sin tratamiento, y también de las condiciones. Por ejemplo la fibrilación auricular, que es una arritmia del corazón, puede llegar al 5 o 6 % por cada 100 pacientes, cuando está en tratamiento esa posibilidad puede caer al 1 %, es decir que estamos previniendo en 5 o 6 pacientes que tengan ese problema de parálisis. La cantidad de fibrilación ventricular está aumentando en el mundo, porque es mucho más frecuente en las personas de mayor edad, y como la población va envejeciendo cada vez más, se calcula que en 2050 va a haber dos a tres veces más cantidad de pacientes con fibrilación auricular, con esa arritmia, por lo tanto la posibilidad de que hagan complicaciones también va aumentar dos a tres veces. Por eso los cuidados que hay que tener.