El oficialismo sesionará este viernes a las 11 para intentar cerrar la semana con la aprobación en el Senado de la Modernización Laboral y de la modificación del Régimen Penal Juvenil, en la previa de la apertura de las sesiones ordinarias que inaugurará el presidente Javier Milei el próximo domingo. Ambas iniciativas ya pasaron por la Cámara alta, por lo que de resultar aprobadas, ambas serán sancionadas definitivamente.
Un día antes de que finalice el período de sesiones extraordinarias, el Gobierno buscará la sanción de la reforma laboral que ya pasó por el Senado y retorna nuevamente por los cambios introducidos en Diputados, que quitó del proyecto el polémico artículo 44 referido a las licencias laborales.
En el temario también está el proyecto que busca llevar la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años, que cuenta con el respaldo de bloques aliados luego de que el oficialismo desistiera de insistir en Diputados con su proyecto original que hablaba de 13 años.
El Gobierno buscará replicar lo sucedido este jueves cuando el Senado aprobó el tratado comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, la designación del exdiputado Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y el bloque europeo, y la modificación de la Ley de Glaciares.
El camino de la modernización laboral y de la reforma penal juvenil
En la Cámara alta, el Gobierno había conseguido la sanción de la reforma laboral con 42 votos a favor y 30 en contra, por lo que se dá por descontado que contará nuevamente con el apoyo de aliados.
La presidenta del bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, adelantó que se respetarán las modificaciones hechas por la Cámara alta. "Fue el compromiso que tomaron en Diputados, así que se va a respetar”, aseguró la ex ministra de Seguridad en una entrevista que brindó este lunes con A24.
El otro tema de la sesión será la modificación del Régimen Penal Juvenil, que propone bajar la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años, y que también tiene la media sanción de Diputados.
La protesta fuera del Congreso
En paralelo, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSu) confirmó un paro nacional con movilización para el viernes 27 de febrero en rechazo al proyecto de reforma laboral que debe tratar el Senado.
La decisión se resolvió tras una reunión en la sede de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía y contempla la adhesión de gremios del transporte, estatales y organizaciones sociales bajo la consigna “En contra de la reforma laboral, por nuestros derechos y por aumentos de salarios ya”. Cada sindicato definirá su modalidad de protesta.
La medida se da en un escenario de creciente tensión sindical ante el inminente debate parlamentario de la iniciativa promovida por el presidente Javier Milei.
La convocatoria prevé concentrar a las 10 frente al Congreso de la Nación Argentina desde Avenida de Mayo y Salta.
La protesta marca, además, una diferencia con la estrategia reciente de la Confederación General del Trabajo (CGT), que la semana pasada impulsó una huelga sin movilización y evitó medidas para este viernes. En cambio, la central obrera marchará el lunes a Plaza Lavalle para acompañar la presentación judicial contra la reforma laboral, tal como lo hizo con el recurso que presentó contra el capítulo laboral del DNU 70/2023.