El Congreso inicia este lunes el período de sesiones extraordinarias convocado por el presidente Javier Milei, que se extenderá hasta el 27 de febrero. La reforma laboral se erige como el gran objetivo del Gobierno, aunque su avance dependerá de complejas negociaciones en el Senado, donde el oficialismo carece de mayoría propia.
La agenda, fijada por el Decreto 24/2026, es acotada y excluyente. Además de la Ley de Modernización Laboral, incluye la polémica Ley Penal Juvenil –que busca bajar la edad de imputabilidad–, la modificación de la Ley de Glaciares y el eventual tratamiento del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. En los últimos días, cobró fuerza la posibilidad de sumar una Ley de Emergencia Ígnea para la Patagonia, reclamada por los gobernadores del sur.
El nudo de la reforma laboral: votos vs. recursos provinciales
El eje del conflicto gira en torno al capítulo tributario del proyecto laboral, que reduce el Impuesto a las Ganancias para sociedades. Según cálculos basados en el Presupuesto 2026, esta baja generaría una merma total de $3,1 billones, de los cuales $1,7 billones afectarían directamente a las provincias vía coparticipación. En promedio, cada jurisdicción recibiría unos $144.000 millones menos por mes durante 2026.
Varios gobernadores dialoguistas, cuyos votos son cruciales en la Cámara alta, condicionan su apoyo a un mecanismo de compensación por estas pérdidas. Desde la Casa Rosada se evalúa un esquema de compensaciones paralelas que comenzaría en 2027, en un intento por desbloquear la situación. Mientras el ministro del Interior, Diego Santilli, negocia con los mandatarios, en el Gobierno coexisten posturas: una que defiende el texto original y otra más flexible, dispuesta a ajustes.
La pulseada en el Senado y una cumbre clave
La jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, mantendrá este martes una reunión clave con los titulares de las bancadas dialoguistas, que controlan 23 votos determinantes. Bullrich afirmó que el acuerdo por la reforma “está consolidado”, aunque admitió reclamos puntuales. La intención del oficialismo es lograr la media sanción entre el 11 y el 12 de febrero.
En paralelo, la oposición kirchnerista redobla la presión sobre los gobernadores para que rechacen la iniciativa. El senador Mariano Recalde afirmó que “hay un pelotón de 15 senadores que todavía no definieron su voto”. Los gremios combativos, por su parte, anunciaron una movilización para el día del debate en el Senado.
Otros frentes: penal juvenil y tensión con Kicillof
El proyecto de Ley Penal Juvenil es otro caballo de batalla del Gobierno. La intención original es bajar la edad de imputabilidad a 13 años, aunque en Balcarce 50 admiten que podría subirse a 14 para lograr consensos. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó su inclusión en el temario. El debate comenzaría en Diputados en la segunda semana de febrero.
El clima político se recalentó tras un duro cruce entre el Gobierno y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien cuestionó la reforma laboral. Adorni y Santilli respondieron con críticas en redes sociales, profundizando la grieta Nación-provincia en la antesala de un debate legislativo que promete ser arduo y definitorio para la agenda de Milei.