En el corazón de Jujuy, ciudad de los Diques, tierra de Jorge Cafrune y tradición, surgió la comparsa De Remate. "No somos solo una pasada carnavalera, somos el testimonio vivo de que el arte no entiende de barreras, solo de voluntades", dijeron sus integrantes.
Y agregaron que su "presencia hoy es un grito de identidad. Al igual que Cazzu en el escenario de Cosquín, nuestra invitada, quien regresó a sus raíces folclóricas para demostrar que la tradición se puede habitar con fuerza y vanguardia. Nosotros tomamos ese zapateo como bandera. Cuando nuestros pies -y nuestras ruedas- golpean el suelo, no solo bailamos estamos despertando a la Pachamama para decirle que aquí estamos. El zapateo de la comparsa representa la potencia femenina y la resiliencia que Cazzu mostró como un acto que rompe estructuras y reclama su lugar en la historia, al igual que nosotros".
"Estamos aquí. De Remate llega para rematar los prejuicios. Somos la fusión de la tradición jujeña y la libertad del carnaval. Representamos la alegría del Pujllay que nos iguala a todos bajo el talco y la albahaca. Hoy, nuestro baile es el puente entre el esfuerzo y el aplauso. Porque, como aquel histórico ingreso en Cosquín, nuestra pasada es una declaración de amor a nuestra cultura y una prueba de que, cuando el alma zapatea, el mundo entero se detiene a escuchar", manifestaron.
Al concluir agradecieron "a todos los jóvenes que participan, a los profes Antonio Leiva, Natalia Soto por el baile y la alegría, al concejal Agustín Chaves y a todos los que aportaron para que se haga posible nuestra presencia este año".
"El eco del suelo: latidos de inclusión" es la alegoría de la agrupación carnestolenda promovida por el Área Inclusión y Discapacidad de la Municipalidad de El Carmen que acompaña estas expresiones.