En el corazón de Humahuaca, las comunidades de Rodero, Ocumazo, Hornaditas y Coctaca abren sus puertas para ofrecer una experiencia que combina historia viva, sabores ancestrales y el calor de la hospitalidad jujeña.
Lejos de los circuitos tradicionales del turismo masivo, existe una red de pueblos que propone una forma diferente de viajar. No se trata solo de contemplar el paisaje, sino de habitarlo.
Las comunidades de la zona rural de Humahuaca han consolidado el Turismo Campesino de Base Comunitaria, donde el visitante deja de ser un extraño para convertirse en un invitado de la familia.
La propuesta integra cuatro puntos estratégicos, cada uno con una identidad marcada que invita a quedarse.
Las cuatro comunidades forman parte del corazón de la Quebrada de Humahuaca, al norte de Jujuy y son ejemplos preponderantes del Turismo con base comunitaria.
Aquí lo que las define es la autenticidad: el turista no es un espectador, sino un invitado a experimentar la vida cotidiana agrícola y ritual de las comunidades.
Los prestadores de este tipo de turismo definen como autenticidad, por ejemplo la oportunidad de compartir la mesa y las tareas con las familias locales.
Sustentabilidad, los recursos económicos que obtienen, se invierte directamente en la comunidad haciendo un aporte fundamental para que los jóvenes no tengan que migrar a las ciudades.
Y respeto, porque todo se basa pidiendo permiso a la Pachamama y las festividades se manifiestan en los tiempos determinados en el calendario que rige en las comunidades originarias
Comunidades
Ocumazo se destaca por su microclima y soberanía alimentaria. Es un "oasis" a unos 18 kilómetros de Humahuaca, al estar en un valle encajonado, su temperatura es más benigna que en la altura de la Puna.
La experiencia que ofrece se destaca por el intercambio de saberes. Los visitantes aprenden sobre el ciclo de la semilla, el uso de los abonos naturales y la importancia del agua de vertiente. Además de disfrutar de las cabalgatas, el alojamiento en las casas de familia, y degustar su exquisita gastronomía.
Como atractivo físico se destaca el Pucará de Ocumazo y los antiguos molinos hidráulicos que aún se mantienen en pie.
El lugar es ideal para los amantes de la gastronomía orgánica, se ofrecen variedades de comidas elaboradas a base de maíz y papas que no se consiguen en los puestos de venta tradicionales.
Hornaditas o La Posta del viajero. En esta comunidad (distante a unos 17 kilómetros al norte de Humahuaca), los prestadores de servicios perfeccionaron el arte de recibir al visitante como si fuera un pariente que regresa a la casa.
Aquí la experiencia se centra en la transmisión oral. Las familias abren sus casas para que los visitantes por ejemplo aprendan a preparar ricas empanadas u otras ricas comidas regionales, también a elaborar queso de cabra, hornear pan casero, tejer en telar o participar en la señalada de los animales.
Como atractivo físico se destacan el cardón y el churqui más antiguo de la región, y las caminatas hacia Zapagua, donde se pueden observar pinturas rupestres que muestran la vida de los antiguos habitantes de la zona.
El acceso a Hornaditas es sin ningún tipo de dificultad (con un ingreso a orillas de la ruta nacional 9), lo cual es perfecto para quienes no disponen de vehículos 4x4 y están dispuestos a vivir una experiencia profunda.
Coctaca, algunos también llaman a la comunidad como La ingeniería ancestral. Distante a sólo 10 kilómetros de Humahuaca, es un sitio de gran impacto visual por sus andenes de cultivo.
En ella la experiencia es más técnica y arqueológica. Se recorren hectáreas de pircas (muros de piedra) que hace cientos de años se levantaban para aclimatar los cultivos.
Como atractivo físico se destaca el sitio arqueológico, que es considerado uno de los centros de producción agrícola más grandes de la época pre-hispánica en el Cono Sur.
Se destaca como el mejor lugar para entender la relación entre el hombre andino y la montaña como un ser vivo que se debe "domar" con respeto para producir el alimento.
Rodero, cultura viva y altura. Ofrece una perspectiva más salvaje y abierta de la Quebrada a 20 kilómetros de distancia del pueblo de Humahuaca.
En esta comunidad la experiencia se enfoca en el pastoreo y la observación; es común ver a las familias trabajando en los rastrojos y pastando a sus rebaños de ovejas y cabras.
Entre los servicios que brindan están las cabalgatas y visita al taller de cerámica Manos a la arcilla, donde se puede tener una experiencia sintiendo la materia prima entre las manos. Para pasar la noche se puede optar por la casa de familia Inty Wasi y degustar en ella la gastronomía típica.
La Cascada de Rodero (en época de deshielo o estival) y las vistas panorámicas que se obtienen desde miradores que permiten observar la Quebrada de Humahuaca de una manera única y sorprendente.
Como potencial turístico, además de su belleza paisajística y otras opciones, es el turismo de observación astronómica natural, debido a la limpieza del aire que predomina y la escasez de luz artificial hacen que las noches sean un espectáculo de estrellas inolvidable.
Turismo motor social
Lo que distingue a este modelo es su impacto real. Los ingresos generados por los servicios de guía, alojamiento y gastronomía quedan íntegramente en manos de las familias locales.
Este sistema no solo fortalece la economía regional, sino que frena la migración de los jóvenes hacia las ciudades, revalorizando las raíces y el cuidado del medio ambiente.
Visitar Rodero, Ocumazo, Hornaditas y Coctaca no es solo un viaje de placer, es un acto de respeto a la Pachamama y un apoyo directo a quienes mantienen viva la esencia de las costumbres y tradiciones de las comunidades.
Datos útiles
Cómo llegar: Desde Humahuaca hay servicio de transporte local y guías habilitados.
Recomendación: Se sugiere contactar a las redes de turismo comunitario con el tiempo necesario para coordinar los servicios de gastronomía y alojamiento.
Qué llevar: Ropa de abrigo (incluso en verano), protector solar y sobre todo predisposición para el diálogo y el intercambio cultural.
Distancias
Coctaca: 10 kilómetros, aproximadamente 20 minutos de viaje, acceso por camino de ripio consolidado.
Hornaditas: 15 kilómetros, aproximadamente 15 minutos de viaje, acceso directo por la ruta nacional 9.
Ocumazo: 18 kilómetros desde Humahuaca, aproximadamente 40 minutos de viaje por un camino de cornisa con vistas sorprendentes.
Rodero: 22 kilómetros de distancia, aproximadamente 45 minutos de viaje por un camino de ripio en ascenso.
Datos útiles para las experiencias
Contactos
Para vivir estas experiencias en la Quebrada se recomienda contactar a los siguientes guías, la atención es personalizada y requiere coordinación previa para respetar la dinámica de cada familia. Ocumazo: Rumi Marka, anfitriones Daniel y Delia, +549 388 4803171; La bonanza, anfitrión Hernán, +549 388 5139880; Casa de té La calandria, anfitriona Palmira, +549 3888 457094; Finca La ollada, anfitriones Andrea y Trinidad, +549 388 4622406. Hornaditas: Anfitrión F a bio Lamas, +549 387 5018011; y Gabriela Lamas, +549 388 4630096. Coctaca: WayraNort, anfitrión Sergio, +549 388 4649576. Rodero: Renaciendo costumbres (cabalgatas), anfitriones Diego y Hugo, +549 388 6827576; Inty Wasi, anfitriona Mariela, +549 388 7410555; Manos a la arcilla, anfitrión Apolinar, +549 388 4643028.
Recomendaciones
Transporte: Se recomienda trasladarse en vehículo alto o contratar traslados locales en la terminal de Humahuaca. Sustentabilidad: Se solicita minimizar el uso de plásticos y regresar con los residuos generados. Respeto: Consultar siempre antes de tomar fotografías de personas o rituales sagrados. Salud: Hidratarse bien y consumir comidas ligeras para evitar el “soroche” o mal de altura.