Por estos días transitar por la colectora de la ruta nacional 66 es toda una hazaña dada la gran cantidad de baches que, con las lluvias, han aflorado de manera inusitada a lo largo de la transitada carretera. Los automovilistas deben realizar riesgosas maniobras para sortear los "cráteres" que se hallan -por ejemplo- a la altura de la cancha del Suri Rugby Club.
Muchos de ellos expresaron a este diario su preocupación en torno a la situación, poniendo de relieve la peligrosidad que reviste conducir en una ruta plagada de pozos.
Pero no solo quienes circulan en autos, camionetas o motos tienen dificultades. Los peatones tienen sus propios padecimientos. La ciclovía -que está ubicada pasando la Terminal de ómnibus con dirección a Alto Comedero- está invadida por la maleza como muestra la fotografía que ilustra esta nota. En cualquier momento no se va a poder caminar por allí porque el pasto terminará "devorándose" por completo la senda.
Los usuarios de la vía dijeron comprender que las lluvias y altas temperaturas inciden en el excepcional crecimiento de pastos y arbustos. Frente a esta circunstancia solicitaron a las autoridades pertinentes que intensifiquen los operativos de desmalezamiento en la zona a fin de evitar de llegar al actual estado.
Mencionaron que no solo es incómodo transitar por allí, por los enormes pastos, sino también que es peligroso por la proliferación de alimañas y ofidios en el sector.