Luego de que Carmiña Masi fuera expulsada del programa por sus dichos racistas, la joven decidió hacer público su pedido para aceptar las disculpas y concretar el encuentro que la periodista había propuesto. Lejos de un simple gesto, la condición sorprendió y rápidamente generó repercusión en redes.
A través de un video, Mavinga explicó que está dispuesta a perdonar a Carmiña pero solo si existe una demostración concreta. En ese sentido, planteó que aceptará reunirse a tomar un café únicamente si Carmiña accede a cumplir con un requisito simbólico vinculado a la lucha contra el racismo. “No tengo rencor, pero quiero que me lo demuestres”, expresó, dejando en claro que busca algo más que palabras.
El conflicto se originó dentro de la casa cuando se viralizaron comentarios de Carmiña que hacían referencia a la esclavitud, lo que generó un fuerte repudio tanto dentro como fuera del programa. La reacción del público fue inmediata y la producción decidió su expulsión sin instancia de votación, marcando un precedente en el ciclo.
Tras abandonar la casa, la periodista pidió disculpas públicamente y reconoció la gravedad de sus dichos. Sin embargo, la respuesta de Mavinga dejó en evidencia que el daño no se repara solo con palabras. Su postura, lejos de la confrontación directa, apunta a una toma de conciencia real.