Este contenido fue producido por expertos del Instituto Weizmann de Ciencias, uno de los centros más importantes del mundo de investigación básica multidisciplinaria en el campo de las ciencias naturales y exactas, situado en la ciudad de Rejovot, Israel.
Durante más de 50 años, creímos conocer el tamaño y la forma de Júpiter, el planeta más grande del sistema solar. Ahora, investigadores del Instituto Weizmann de Ciencias han revisado ese conocimiento utilizando nuevos datos y tecnología.
En un nuevo estudio publicado en Nature Astronomy, los científicos de Weizmann, que dirigieron un equipo internacional de Italia, Estados Unidos, Francia y Suiza, proporcionan la determinación más precisa hasta el momento del tamaño y la forma de Júpiter.
“Con solo conocer la distancia a Júpiter y observar su rotación, es posible determinar su tamaño y forma”, afirma el profesor Yohai Kaspi, del Departamento de Ciencias Terrestres y Planetarias de Weizmann. “Pero realizar mediciones realmente precisas requiere métodos más sofisticados”.
Los nuevos hallazgos muestran que Júpiter es ligeramente más pequeño de lo estimado previamente: tiene unos 8 km menos de ancho en el ecuador y 24 km más plano en los polos. En otras palabras, es más aplanado en comparación con evaluaciones previas. “Habrá que actualizar los libros de texto”, afirma Kaspi. “El tamaño de Júpiter no ha cambiado, por supuesto, pero sí la forma en que lo medimos”.
Esto no cambia el hecho de que sea el planeta más grande del sistema solar, pero sí refina su grado de “achatamiento”: Júpiter no es una esfera perfecta, sino un cuerpo claramente ensanchado en el ecuador debido a su rapidísima rotación.
Esa diferencia entre ecuador y polos es enorme comparada con la de la Tierra. Mientras nuestro planeta apenas se ensancha un poco en la zona ecuatorial, Júpiter presenta una deformación mucho más marcada. Ajustar ese parámetro es clave para entender cómo se distribuyen las masas en su interior.