La Justicia condenó a 14 años de prisión a dos hombres que asesinaron de 36 puñaladas al remisero salteño Luis María Quesada durante un robo, ocurrido en marzo del 2024.
Se trata de Cristian Maximiliano Viera y Fernando Luis Medina, quienes fueron hallados autores materiales y penalmente responsables del delito de "homicidio en ocasión de robo".
La sentencia fue dictada el pasado miércoles, por los jueces María Margarita Nallar, presidente de trámite, Alejandro Máximo Gloss y Luis Ernesto Kamada; secretaría a cargo de Pablo Bustamante.
Como fiscal ante el Tribunal se desempeñó Agustín Jarma, en representación del Ministerio Publico de la Acusación.
Mientras que la defensa técnica de los acusados fue ejercida por los Defensores Oficiales Penales Juan Pablo Canetti y Ezequiel Elgohyen, pertenecientes al Ministerio Público de la Defensa.
Sobre los hechos
Según la acusación de la Fiscalía, los hechos que llevaron a juicio a Cristian Maximiliano Viera y Fernando Luis Medina ocurrieron el 26 de marzo de 2024, aproximadamente a las 21.15, en una parada ubicada en el cruce de la localidad de Pichanal sobre la ruta nacional N°34, en la provincia de Salta.
Fue en esas circunstancias que los sentenciados abordaron un remis conducido por la víctima, Luis María Quesada, con destino a la ciudad jujeña de Perico.
En el automóvil Chevrolet Corsa, y previo a pasar por una estación de servicios ubicada en Pichanal, al acercarse a la localidad de Caimancito, departamento Ledesma de Jujuy, le ordenaron a la víctima que detenga el vehículo y que se baje del mismo para exigirle la entrega de sus pertenencias y del rodado.
El remisero Quesada se resistió y los imputados procedieron a ultimarlo de 36 puñaladas asegurando de esa manera el éxito y consumación del desapoderamiento, provocándole la muerte a causa de lesiones múltiples con arma blanca.
Seguidamente, Medina y Viera ocultaron el cuerpo de la víctima en medio de unos pastizales a unos 900 metros del ingreso a Caimancito, en un camino interno del Gasoducto que se encuentra paralelo a la ruta nacional N°34.
Luego, ambos se dieron a la fuga del lugar abordo del rodado con destino a Libertador General San Martín, ciudad donde entregaron el automóvil producto del ilícito a un hombre, a los efectos de ocultarlo, resguardarlo, desmantelarlo y venderlo; procurando con ello además de un beneficio económico, asegurar la impunidad del hecho cometido.