El Frente de Izquierda vino denunciando la avanzada de Estados Unidos sobre Venezuela y la región en los últimos meses, a medida que se agravaba el militarismo y la agresividad del gobierno de Trump.
Lo hizo siempre desde una posición independiente en relación al régimen represivo de Maduro, planteando la necesidad de la más amplia movilización de la clase trabajadora y los pueblos de América Latina para enfrentar al imperialismo.
El sector planteó la urgente denuncia más amplia, enfrentando el discurso de la derecha mundial y continental, que llama a esta injerencia brutal un "acto a favor de la libertad". Al mismo tiempo considera necesario impulsar la movilización masiva contra la agresión.
Además cuestionó el alineamiento del gobierno de La Libertad Avanza con Trump, "sus bombas es una consecuencia natural de la sumisión incondicional del presidente argentino a los intereses de dominación de Estados Unidos sobre la región, que se traduce en una cada vez mayor dependencia del Fondo Monetario Internacional, el Tesoro norteamericano y el gran capital financiero".