Al cierre de esta edición no era clara la situación del Ingenio La Esperanza y en el sindicato estaban reunidos funcionarios nacionales y dirigentes gremiales para buscar una solución al conflicto.
Las desavenencias hicieron eclosión en la víspera tras negociaciones que no prosperaron y por las cuales los trabajadores decidieron tomar el establecimiento agroindustrial.
El conflicto lo habría planteado el sindicato que quiere alejar al ingeniero Gerardo Rengel de la empresa Roggio. La empresa supuestamente no estaba decidida a ser invitada de honor en el arriendo.
El sindicato lanzó medidas de fuerza y esa actitud habría generado malestar en el Gobierno de la Provincia, pero continuaban apostando al diálogo junto al respaldo de Nación.
Mientras que por otro lado hay un grupo de trabajadores molestos por la actitud del sindicato, ya que plantearon que está siendo manejado políticamente y perjudicando la estabilidad laboral.
Ese es a grandes rasgos el panorama en La Esperanza, además el sindicato alentaría la postura que si se aparta el Gobierno provincial, podrían lograr una “empresa recuperada por los trabajadores”.
Por la tarde el personal directivo de la empresa Benito Roggio Agroindustrial abandonó el Ingenio La Esperanza. Según se supo, ante la amenaza por los dichos del gremio azucarero de que procederían a soldar los portones de la empresa fabril, los directivos optaron por trasladar los elementos de las oficinas a otro lugar seguro desde donde continuarían trabajando y realizar la liquidación de la quincena que finalizó ayer.
Caravana hasta San Pedro
Por la tarde-noche los trabajadores de la fábrica se manifestaron por las calles de San Pedro reclamando soluciones.
Poco antes de las 19, un grupo de trabajadores, procedieron a sacar algunos camiones Kenwart y otros a bordo de motocicletas salieron desde la localidad azucarera, para dirigirse en caravana a la ciudad de San Pedro, y regresaron a la sede social, donde se concretaba el encuentro con funcionarios nacionales.
Actitud del sindicato
Fuentes próximas a la empresa arrendataria, expresaron que resulta difícil llevar adelante una gestión productiva, porque no existen formas ni posibilidades para hacerlo planificadamente, particularmente en un período tan importante como lo es la interzafra.
Indicaron que es inentendible lo que está haciendo el sindicato, y que resulta imposible de definir a dónde se quiere llevar esta situación que va en desmedro de la misma fuente de trabajo y terminará perjudicando a los propios trabajadores. Para hoy se esperan novedades.