En las jornadas de carnaval grande en Maimará, la Dirección de Control Comercial de la municipalidad desplegó un contundente operativo que redujo el uso de pintura haciendo prevalecer la costumbre y tradición quebradeñas. El personal abocado a la tarea en determinados casos impidió la venta del producto y en otros, procedió al secuestro ante la negativa del comerciante en acatar lo dispuesto por ordenanza.
A los jóvenes se los concientizó que en Maimará y en la Quebrada el carnaval se juega con talco, papel picado y serpentina, y también con nieve artificial, pero no con pintura.
Más allá de las advertencias y la documentación legal, el municipio tomó carta en el asunto y se involucró de lleno con el único propósito de defender y mantener la identidad cultural del festejo, que es uno de los más convocantes en la provincia.
Gran cantidad de cajas de pintura (tempera) marca Tintoretto y Tempera señorita se secuestraron como también potes de 250 gr (mayormente ofrecidos entre $ 2.500 y $ 3 mil) en diferentes sectores del pueblo. Determinados expendedores no contaban con la habilitación para su comercialización, o bien poseían autorización para ofrecer otros productos.
La intendente Susana Prieto destacó el trabajo efectuado por el personal municipal, que en determinados casos se expuso a situaciones pocos gratas por la negativa de los comerciantes, quienes debieron acatar las disposiciones.
La pintura secuestrada será donada al Espacio de primera infancia - EPI (dependiente del municipio) en el cual se brinda contención y educación a más de 50 niños de la localidad.
Desde el municipio se aclaró que el próximo año se aplicará el operativo con mayor rigurosidad para proteger el patrimonio, el medio ambiente y la tradición carnavalera, rechazando de esa manera costumbres foráneas que afectan el buen vivir y la sana diversión.