El recibimiento que los humahuaqueños le brindaron ayer a la patrona de la Prelatura de Humahuaca, la Virgen de la Candelaria, luego de descender desde su camarín, fue una muestra de fe y devoción muy emotiva y conmovedora.
"Iniciamos un tiempo de gracia con mucha emoción, amor, cariño y esperanza hacia nuestra santa patrona, nuestra Prelatura fue bendecida por Dios ante la presencia de María", expresó el obispo Félix Paredes Cruz después del Evangelio durante la celebración.
El prelado presenció la ceremonia junto al párroco David Bazán; el padre Manuel Amante; el seminarista Mario Marín y el fray Gastón López Marín (de la Orden de hermanos menores, de Asís, Italia).
Los promesantes Sergio Condorí, Omar Alejo, Robinson Calapeña, Gastón Alzogaray, Orlando Ninaja y Martín Mamani tuvieron el privilegio de ser los encargados de bajar a la sagrada desde su camarín ante la atenta mirada de la feligresía.
El obispo recibió a la patrona una vez que fue entronizada desde donde estaba al alcance de todos sus fieles y devotos, quienes debieron esperar un tiempo más para recibir su bendición y agradecerla.
"La emoción ciertamente es muy distinta a partir de hoy (por ayer), aunque a lo largo del año la encontramos en su camarín, pero su cercanía nos moviliza de un modo distinto. A lo largo de la Novena las experiencias no siempre son transmitibles, a veces no se puede narrar lo que vivimos en ese encuentro personal y familiar con la Virgen María", agregó Paredes Cruz.
La familia de Reynaldo Chávez donó para la patrona el manto, la pechera y la vestimenta para el Niño Jesús, que fue bendecida por el obispo. Finalizada la celebración, la feligresía tomó gracia de la patrona colocando su cabeza debajo del manto de la Virgen.
Alrededor de las 18 las promesantes María González, Graciela Guanuco, Andrea Silisque, Beatriz Lascano, Mariana Toconás con Rosalía Gerónimo cambiaron a la Virgen con su ropa para la festividad.
A su término la imagen fue llevada al Complejo juvenil donde el obispo ofició la santa misa.