El encuentro estuvo marcado por la participación activa de referentes institucionales y artísticos, quienes aportaron su voz y talento para dar realce a la fecha.
La secretaria de Acción Social, Silvia Lunda, destacó en su mensaje que “Hablar de la mujer es hablar de familia, de comunidad y de futuro”. Subrayó que las mujeres sostienen hogares, acompañan procesos educativos, trabajan, emprenden, cuidan y muchas veces enfrentan en silencio situaciones difíciles. En ese sentido, remarcó que la tarea de la Secretaría no es solo asistir, sino también acompañar, escuchar y generar oportunidades. “Trabajamos cada día para que ninguna mujer se sienta sola frente a la vulnerabilidad y para que todas puedan desarrollarse con dignidad y respeto”, afirmó.
Posteriormente, la concejal Susana Oño tomó la palabra y puso énfasis en la fuerza cotidiana de las mujeres. Señaló que el reconocimiento no debe limitarse a una fecha, sino que debe reflejarse en acciones concretas y permanentes. “La mujer es sostén, es la que se esfuerza día a día para salir adelante y es voz en cada espacio de nuestra comunidad. Nuestro desafío es que esa voz sea escuchada y respetada siempre”, afirmó con firmeza, invitando a continuar el camino de la participación activa en la vida política y cultural.
El acto contó además con la presencia de autoridades del municipio local, autoridades escolares, abanderados de las diferentes escuelas primarias, secundarias y escuelas de danza de la ciudad, quienes dieron un marco solemne y representativo a la jornada. Como gesto simbólico, se entregaron recordatorios a las presentes, reafirmando el espíritu de gratitud y homenaje que caracterizó la celebración.
En el transcurso del evento también se hizo entrega del premio al equipo ganador del campeonato relámpago “Día de la Mujer”, organizado por la Dirección de Deporte de la comuna, reconociendo el esfuerzo y la participación de las mujeres en el ámbito deportivo.
El acto se vistió de arte y color gracias a los números presentados por los cuerpos de danza El Huancar y La Tropa, que con su energía y creatividad ofrecieron momentos de emoción y alegría al público.
Más allá de la solemnidad del acto, la conmemoración se integró naturalmente a la vida diaria: al finalizar, las mujeres retomaron sus actividades cotidianas, demostrando que la celebración del 8 de marzo no se limita a un evento, sino que se refleja en la fuerza, el compromiso y la presencia constante en la sociedad.