La pasión por el arte textil se muestra en la labor de Natalia Orozco, la diseñadora jujeña que crea a partir de la raíz norteña junto a esa esencia femenina que resalta en la marca Alkimia Textil Ancestral.
Y es que desde que sus prendas con tonalidades únicas salen a la luz, la magia del diseño explora por nuevos caminos, tan únicos que la llevaron a Perú donde compartió su trabajo en un momento soñado.
No obstante, antes participó en 2024 del Brasil Eco Fashion Week donde aprendió a observar y a maravillarse. "Es un gran polo textil y referente en el uso de los colores, los simbolismos, el respeto por la cultura", recordó la jujeña que no dejó de concentrarse en desplegar sus ideas para que cobren vuelo hacia un nuevo país.
El destino quiso que la cultura peruana le dé la bienvenida a través de una invitación el cuatro de abril del año pasado. "Yo quería ir a Perú a conocer y, entonces, fui invitada internacional. Pude ver a diseñadores peruanos y de todas las regiones", detalló.
La cosmovisión andina fue notable muestra de encanto milenario donde los conocimientos prehispánicos tienen una influencia sostenida en el desarrollo de las marcas. "Siento que en Perú tienen mayor conservación de la teología, de lo patrimonial que sigue vigente y que son correspondientes a las cosmovisiones anteriores a lo español que conviven con el presente", indicó Orozco, ofreciendo sus prendas en conjunción a las obras eclécticas que logró apreciar en pasarela. "Ver mis diseños fue hermoso porque 'Wiñay Pacha' tiene colores representativos de los Andes por una unión de todo lo que abarca", indicó.
Fue de esta manera que llegar a la pasarela de Iconic Runway resultó más excelente de lo esperado porque la joven creativa conoció Cuzco gracias a sus prendas. "'Wiñay Pacha' está inspirada en los métodos de construcción andina. Perú es uno de los países que tienen ruinas históricas, pero prefiero decir que son construcciones. Haberlas reinterpretado primero, estudiando y luego llevando la colección a la sede del imperio Inca, es un honor por toda esta riqueza cultural esplendorosa de paisajes maravillosos", resaltó.
Gracias al trabajo en textiles de origen natural y sustentable, sus piezas hechas a mano y llenas de amor recorrieron espacios que la hacen crecer de manera permanente. "Desde que puse el pie en Lima, se sorprendieron dos fotógrafos que me pidieron ver más diseños y después conocer los museos con toda la historia precolombina fue como una ofrenda", comentó la creadora de "Chinita Cuzca" otra de sus colecciones donde la tradición y la innovación se unieron para establecer modelos con alma y espíritu propio.
Allí, cada pieza textil nació desde la emoción y el recuerdo, como homenaje a su legado familiar; símbolo de raíces que guía cada puntada y cada historia tejida. "El término 'Chinita Cuzca' en mi familia y en el norte argentino se utiliza para nombrar a las mujeres coquetas que saben destacar su belleza con autenticidad y elegancia", expresó. La tradición se encuentra con una mirada contemporánea, celebrando a la mujer valiente, luminosa y profundamente unida a su tierra. Para Orozco, "Chinita Cuzca" convierte la moda en un lenguaje íntimo, donde la herencia textil es una identidad colectiva que sigue viva en cada creación, por ello cada prenda es una obra de arte que combina tradición, cultura, sostenibilidad, e innovación textil.
La colección creada a partir de pequeños residuos textiles que fueron curados con dedicación durante más de seis meses en un proceso que involucró clasificación, diseño y confección con el objetivo de reducir el desperdicio y/o crear piezas únicas que reflejen el valor de lo artesanal. "Quiero destacar que esta colección ha sido reconocida internacionalmente, recibiendo una mención a colección internacional destacada de entre cinco países de Sudamérica en el Desafío Runway Fashion Design 2026 en Chile, un honor que llena de orgullo y motiva a seguir adelante", destacó al brindar un tributo a las mujeres que la inspiran, aquellas que le enseñaron que la moda es un lenguaje del alma.