Un biólogo jujeño lleva adelante una investigación inédita en la provincia sobre la mortalidad de fauna silvestre por atropellamiento, un fenómeno que ocurre a diario en las rutas y que constituye una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial. El trabajo forma parte de su tesis doctoral y ya arrojó un dato alarmante ya que en poco más de dos años de relevamientos registró más de 2.800 animales muertos, solo en dos corredores viales de Jujuy.
Se trata de Luis Aguado, licenciado en Biología, graduado en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Jujuy (Unju), y becario doctoral. Actualmente transita su tercer año de beca y de doctorado en Ciencias Naturales y Ambientales, en Agrarias y desde 2023 realiza monitoreos sistemáticos de fauna atropellada y prevé que este sea el último año de muestreo.
"El tema de mi tesis es el atropello de fauna silvestre en la provincia de Jujuy. Es un problema al que recién en los últimos años se le empezó a prestar atención y hoy está catalogado como una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel global, porque las carreteras atraviesan todos los ambientes y prácticamente no existen medidas efectivas para evitar que los animales sean atropellados", explicó.
El relevamiento se hace en las rutas 34 hasta Yuto, y la 9 desde San Salvador de Jujuy hasta La Quiaca donde se registran vertebrados de distintos grupos, mamíferos, aves, reptiles y anfibios. "Yo pensaba registrar, con suerte, unos 20 animales por mes. Sin embargo, en dos años y medio ya superamos los 2.800 ejemplares atropellados, una cantidad enorme", sostuvo y es solo a las rutas monitoreadas.
El trabajo se realiza prácticamente con recursos propios ya que el equipo se moviliza en un vehículo, integrado por tres personas un conductor y dos observadores, uno a cada lado del camino. "Circulamos a unos 60 kilómetros por hora, atentos a la ruta y la banquina. Cada vez que encontramos un animal atropellado, nos detenemos y tomamos todos los datos posibles. No colectamos los ejemplares, solo registramos la información, porque con esa cantidad sería imposible almacenarlos", explicó.
Explicó que la mayoría de los animales se encuentran sobre la calzada o en la banquina, y pasan inadvertidos. "Uno a veces ve un perro atropellado, pero si presta atención se sorprende por la cantidad y diversidad de animales silvestres. Es impactante y también triste", dijo.
Entre los mamíferos, los más afectados son los zorros ya que fueron más de 150 ejemplares, principalmente en el tramo entre Perico y Yuto, donde predominan el zorro de monte y el zorro gris y en la Puna, en menor cantidad también se registra el zorro colorado. En cuanto a las aves, las lechuzas encabezan los registros, especialmente en la Puna y es que a partir de Abra Pampa, la cantidad de lechuzas de campanario y vizcacheras atropelladas es muy elevada.
Entre los anfibios están los sapos, tienen altos niveles de mortalidad en la época de lluvias, cuando se reproducen, también se suman lagartijas y serpientes, especies que suelen generar rechazo pero cumplen un rol clave en el control de plagas ya que se alimentan de roedores. "En esta época se forman pequeñas lagunas o canales al costado de la ruta y los animales se concentran ahí para reproducirse, lo que aumenta el riesgo de atropellamiento", explicó.
El estudio también registra una gran cantidad de animales domésticos, especialmente perros y gatos, asociados a zonas urbanas y periurbanas. "Cada vez que pasamos por los márgenes de un pueblo, ahí es donde más encontramos perros y gatos atropellados", dijo y lo vinculó al abandono y la presencia de basurales a donde acuden las mascotas por comida cuando las dejan.
En el norte de Humahuaca, llamó la atención la cantidad de burros atropellados. "En unos 20 kilómetros de ruta encontramos muchísimos. La gente del lugar nos decía que muchos ya no tienen dueño, están asilvestrados. Son animales grandes y los accidentes que provocan pueden ser fatales", dijo. También se registraron casos de caballos, vacas y toros, menos frecuentes pero de riesgo para conductores.
Aguado trabaja en articulación con Vialidad Nacional, organismo que avala la investigación. "La información les sirve porque algunos animales pueden causar accidentes de tránsito graves", explicó. Uno de los objetivos centrales de la tesis es aportar los resultados para que, a futuro, se implementen medidas de prevención, como cartelería específica u otras estrategias, especialmente en los tramos más críticos.
Este tipo de estudios es aún incipiente en la provincia y en el país, pero en Jujuy es el tercer trabajo de estas características. Los equipos con mayor experiencia se encuentran en Misiones, en la zona de Iguazú, donde desde hace más de dos décadas monitorean la ruta que conecta la ciudad con el Parque Nacional Iguazú. "Ellos incluso lograron construir pasafaunas, una especie de puente natural para que los animales crucen la ruta, aunque eso requiere una inversión muy grande", precisó.
En el trabajo de campo lo acompaña Soledad Palomas, técnica del Inecoa, y cuenta con la codirección de Camila Morales y la dirección de Alejandro Giraudo. Además destacó el acompañamiento de numerosos compañeros del instituto que colaboran en los relevamientos, recorridos mensuales de más de 400 km.
Fauna de valor invisible
En relación con el impacto ecológico de la mortalidad de fauna silvestre por atropellamientos, Luis Aguado explicó que la pérdida de determinadas especies genera desequilibrios en los ecosistemas, con efectos que también pueden repercutir en la salud humana. "Muchos de estos animales se alimentan de especies que resultan perjudiciales para la sociedad. Si eliminamos, por ejemplo, a las serpientes, que consumen roedores potencialmente portadores de hanta virus, permitimos que esas poblaciones crezcan y eventualmente lleguen a zonas urbanas. Si alguno está infectado, el riesgo sanitario es alto", advirtió.
Por otra parte, se refirió a otra causa de mortalidad asociada a grandes obras de infraestructura, como los canales de riego, a los que los animales se acercan para beber agua y quedan atrapados. Mencionó el Canal de la Patria, en Santiago del Estero, que pese a transportar poca agua se convierte en una trampa mortal. "Al tener paredes lisas, los animales caen y ya no pueden salir", explicó y dijo que hay rescates en videos.