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Una historia de luces y olvido en el corazón de San Pedro de Jujuy

El Museo Histórico, Arqueológico y de Arte "Pablo Balduin" cumplió cincuenta y cinco años.Se mantiene en pie por puro milagro y el noble compromiso de sus muros. Se requieren mejoras.

Jueves, 19 de marzo de 2026 22:59
DICIEMBRE DE 2007 | ESTADO EN QUE SE HALLABA EL MUSEO QUE FUE LEVANTADO EN TIEMPO RÉCORD.

El emblemático Museo Histórico "Pablo Balduin" cumplió ayer 55 años desde su creación el 19 de marzo de 1971. Pero no hay mucho que celebrar cuando la casona de la exHacienda San Pedro se mantiene en pie por puro milagro y el noble compromiso de sus muros. El edificio vive bajo una condena: el tránsito pesado de la calle Miguel Aráoz hace vibrar sus cimientos y los postes que lo apuntalan son el monumento a la desidia oficial.

En la década del 70, el hallazgo de piezas arqueológicas de incalculable valor impulsó la necesidad de un custodio para nuestra identidad. El entonces intendente, Juan Carlos Matthews, firmó el 19 de marzo de 1971 el decreto de creación del Museo, funcionando provisoriamente en el Palacio Municipal. Años más tarde, el 7 de noviembre de 1979, el intendente Amílcar Navarro gestionó la adquisición del inmueble actual, donde aún latía la casa principal de la Hacienda San Pedro. Finalmente, el 25 de mayo de 1983, bajo la gestión de Juan Carlos Taché y tras una profunda refacción, se inauguró oficialmente. En 1986, ante la falta de trascendencia patrimonial, un caracterizado vecino Pablo Balduin fundó la Asociación Amigos del Museo para brindarle apoyo cultural y económico. En 1990, en reconocimiento a su entrega, el Concejo Deliberante le impuso su nombre a la institución.

La época más oscura

Durante la gestión del intendente Julio Moisés el museo sucumbió en el olvido más injusto. Entre 2003 y 2007 el edificio fue clausurado totalmente, dejando en abandono el patrimonio. Pero el daño no fue solo físico: en esa etapa se recibió dinero del Fondo Nacional de las Artes destinado a la restauración que nunca se tradujo en obras visibles ni se rindió cuentas de su destino. Esa irresponsabilidad administrativa dejó al municipio inhabilitado para recibir nuevos subsidios nacionales, condenando al museo a una parálisis financiera que persiste hasta hoy.

De la oscuridad al rescate

RESTAURADOS | UNA DE LAS SALAS Y ELEMENTOS DE GRAN VALOR SE LUCEN EN UN ACTO PROTOCOLAR.

En diciembre de 2007, bajo la gestión del intendente Esteban Zamar, asumió la responsabilidad del recinto, la periodista Nora del Rosario Ruiz, quien, junto a trabajadores, vecinos solidarios y el equipo de Grito Verde que trabajó ad honorem, libró una dura batalla, logrando en sólo cien días, levantar la clausura.

De entre los escombros, malezas y alimañas se logró el hallazgo de la Piedra del Primer Centenario de la Patria. Con la tesonera labor de la artista plástica y artesana Susana Suárez, se recuperó casi el 90% de los bienes donados por la comunidad reliquias que permanecen aún hoy en la sala principal y en la de Arte. Pero ese esfuerzo hoy parece caer en saco roto si no se destraba la situación institucional y se decide invertir en lo que realmente importa.

Pedido a autoridades

Debajo de la sala principal duermen un túnel de nuestro misterio fundacional que comunica con otros sitios históricos del departamento. "San Pedro también es este patrimonio. El museo no pide actos protocolares; pide obras. No pide que lo sigan apuntalando; exige que lo restauren y que se rindan las cuentas pendientes con su historia. Son 55 años de historia apuntalada y el museo pide auxilio, las paredes de adobe y las vigas de quebracho de la exHacienda San Pedro -nuestra cuna fundacional- están gritando. Fuimos testigos hoy, cámara en mano, de cómo el paso del tránsito pesado por la calle Miguel Aráoz hace vibrar hasta los cimientos de este gigante herido. Vimos las grietas que avanzan y los postes que, como muletas de la desidia, intentan evitar lo inevitable", expresaron las integrantes de Grito Verde.

Exigieron de manera urgente, el desvío inmediato del tránsito pesado, porque no se podrá restaurar lo que se está destruyendo cada minuto con la vibración de los camiones. "Pedimos un plan de restauración real, no más parches, la estructura necesita la intervención de especialistas en patrimonio, también el respeto a nuestra identidad porque aquí nació la autonomía de San Pedro. Dejar que este edificio caiga es permitir que nuestra partida de nacimiento se borre para siempre. No esperemos a que los escombros reemplacen a la historia. El museo no quiere homenajes, quiere obras. No quiere silencio, quiere que dejemos de herirlo", enfatizaron las mujeres de Grito Verde. (Nora Ruiz, especial para El Tribuno de Jujuy).

 

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