Ayer la ciudad de Palpalá fue el escenario del homenaje por el Día del Payaso Jujeño, un evento lleno de color y magia, entre globos y burbujas, que convocó a una multitud de personas, para reconocer la gratificante labor de los trabajadores de la sonrisa de Jujuy.
El Estadio Olímpico poco a poco se colmó de familias, vecinos y niños que se divirtieron a lo grande en una jornada cargada de alegría juegos y sorpresas. Desde muy temprano artistas de distintos puntos de la provincia y de países como Bolivia y Perú hicieron su aparición en el escenario principal con juegos, chistes y bailes, provocando cientos de sonrisas y alegrando la tarde de los presentes.
"Estamos muy felices por la gran cantidad de chicos. Hoy festejamos nuestro día con lo que amamos hacer, que es animar y jugar con los más pequeños", señaló Verónica más conocida en el arte del clown como Patita la payasita.
El evento contó además con la participación especial de artistas de la provincia de Salta, el payaso Chicholin, quien hizo extensivo su saludo a todos los compañeros de labor y una especial mención al recordado payaso Pirulín.
"Venimos de Salta a festejar el Día del Payaso Jujeño, justamente en honor a nuestro gran amigo Pirulín. íPiru, piru, piru, lín!, porque es un día muy especial en su cumpleaños. Así que, íque lo cumpla feliz! Ya desde el cielo nos está mirando", cantó el payaso salteño.
Este evento fue además un reconocimiento general a la labor tan gratificante de ser payaso. Por su parte, la payasa Cariñitos reflexionó acerca de la importancia de "poder transmitir la alegría a la gente" y con gran emoción dijo que "ser payaso, es guardar la sonrisa de los chicos en el corazón. Gracias por regalarnos cada risa, cada momento, y hacernos parte de su vida".
La jornada contó con una multitud de personas que agradecieron el apoyo y la participación del municipio por la realización de este homenaje, donde la comunidad toma protagonismo y es parte activa de cada encuentro.
Día del Payaso
En sus comienzos los payasos de Jujuy se reunían el 10 de diciembre, en sintonía con el Día Internacional del Payaso, que se celebra en México. Con el tiempo, el colectivo artístico decidió impulsar una fecha propia que reflejara la identidad local.
La elección del 21 de enero surgió como homenaje al nacimiento del payaso Pirulín, una figura muy querida dentro del ambiente artístico jujeño. Tras su fallecimiento, los homenajes se multiplicaron y el consenso entre payasos dio forma a la fecha actual.