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23 de Marzo,  Jujuy, Argentina
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El devastador paso de Felipe Varela por nuestra provincia

La penetración del caudillo con quienes lo acompañaban tuvo una experiencia muy fuerte e ingrata a la población.

Lunes, 23 de marzo de 2026 00:00
CON SUS COLABORADORES | FELIPE VARELA ALIMENTÓ LA REBELIÓN CON EL “MANIFIESTO DE LA REVOLUCIÓN”.

El enfrentamiento entre unitarios y federales fue uno de los conflictos políticos militares más importantes en la historia argentina entre los años 1820 y 1860 después de la Independencia, sostuvo nuestro columnista destacado, Fernando Zurueta, en este nuevo aporte para los lectores de El Tribuno de Jujuy.

"Los unitarios defendían un país centralista concentrado en Buenos Aires con Rivadavia y Mitre, mientras que los federales con Rosas y los caudillos del interior defendían un país donde cada provincia tuviera su autonomía.

Ángel Vicente (Chacho) Peñaloza, muerto en 1863, con mucha ascendencia en la población y otro caudillo años después, como Felipe Varela alimentó la rebelión con el "Manifiesto de la revolución" en los 1866 - 1867, oponiéndose a la guerra contra Paraguay y extendiendo esta posición en el noroeste, junto a milicias agrupadas en las provincias de La Rioja, Catamarca, Salta y Jujuy con un gran movimiento.

En ese entonces, entre todos estos episodios, llegó Varela a Salta defendiendo sus ideas en el año 1867 y luego va a Jujuy invadiéndolo a viva fuerza el 10 de octubre de 1867, con desmanes que producen malestar por su agresividad.

Sus tropas irregulares integradas por gauchos, campesinos y milicias provinciales llamadas montoneras, realizaban movimientos rápidos a caballo por pueblos y ciudades con ataques sorpresivos a guarniciones o autoridades del Gobierno nacional. Se caracterizaba por hacer requisas y procedía sin razón secuestrando caballos, alimentos, dinero o cobrando contribuciones forzosas y saqueos con ocupaciones temporarias.

Tal como dicen historiadores como Marcelo Lagos y Ana Teruel - "Jujuy en la historia", no tuvo trabas Varela, dado que el gobernador de la provincia Cosme Belaunde, prácticamente no organizó ninguna defensa. Esta situación tan delicada que se vivió obligó a muchos vecinos a abandonar la ciudad.

Algunos grupos locales intentaron hacer una defensa como fue el caso del presidente de la Legislatura, Soriano Alvarado, que convocó a tropas de la quebrada de Humahuaca. Al producirse un enfrentamiento los resultados no fueron positivos.

Entre los sectores que mostraron simpatía o colaboración con apoyo a Varela se mencionan algunos propietarios y jefes rurales de la Puna y de la Quebrada ligados al viejo federalismo con el avance de Varela. En ese entonces como jefes del ejército nacional Wenceslao Paunero y José Miguel Arredondo combatían personalmente en operaciones dentro de la provincia en Jujuy enfrentando a Felipe Varela.

Se logró que el 17 de octubre de 1867, Varela abandone la ciudad y avance por la quebrada hacia el norte cruzando a Bolivia dejando un resultado lamentable. Estos enfrentamientos inesperados en una ciudad tranquila como Jujuy, trajo una crisis política de consecuencias graves, obligando al gobernador Belaunde a renunciar.

FELIPE VARELA | CAUDILLO FEDERAL QUE PROMOVIÓ LA INVASIÓN VANDÁLICA A JUJUY.

Los antecedentes históricos encontrados tienen una enorme importancia para la historia de Jujuy y gracias a la predisposición del juez federal de Jujuy, Esteban Hansen, y la colaboración de Ricardo Hansen se logró acceder entre tantos expedientes archivados en la Justicia Federal jujeña a conocer muchos aspectos poco conocidos.

En el expediente 15/bis/1863 al que tuve acceso, la detención de uno de los miembros de la invasión vandálica de Felipe Varela llamado José Antonio Domínguez, quien se manifestaba en contra de las autoridades nacionales, resulta interesante en muchos aspectos. En este expediente, con más de 400 fojas, se analiza el proceso a José Antonio Domínguez "quien fuera arrestado en el cuartel como uno de los criminales que acompañaron en su invasión vandálica al cabecilla Felipe Varela".

Es increíble la cantidad de declaraciones testimoniales demostrando la agresividad de Varela y los que lo acompañaban en ese entonces y el proceder de los invasores causando estragos y peligro en la vida de las personas.

La invocación de penetrar a la ciudad con el alegato de visitar al cura don Pascual Arze y demás parientes que tiene en esta ciudad se la otorgó Varela diciéndole: "anda hijito y probate de todo lo que necesites, principalmente de caballos, prefiriendo las puertas cerradas porque en esas residen enemigos".

Por lógica y ante los graves inconvenientes surgidos, en la declaración de testigos, que declararon y fueron muchos, produjo una demora en el trámite judicial más de lo normal ante los pedidos de fiscales y los escritos del defensor.

El defensor por cualquier motivo realizaba protestas y manifestaba: "la demora al correr del tiempo sin resolución trae serios problemas a la situación misma de un hombre sujeto a tan incómoda pena, cuyas mortificaciones no conocen los que no la sufren y la que se imaginaba cada día por la prolongación de ella sin tener presente lo que dice la Constitución nacional y sin pensar que muchos no declaran por estar desmemoriados". En realidad a la demora por problemas judiciales se agrega a la competencia que era motivo de discusión e interpretación.

La población mientras, sufría con estos ataques que, como queda demostrado termina aplicándose la pena de la prisión aplicada. Surge de acuerdo a lo resuelto por el señor juez provincial del Crimen al decir que es condenado Domínguez junto a otros detenidos, no solo por la tentativa de asesinato anterior al juicio, sino sobre la rebelión armada contra la autoridad nacional cometida en pocos días, pero si lo suficiente para causar daños no solo materiales, agregando lesiones y daños en la salud de sus habitantes.

Al ser remitidas la causa a la Corte el juez interviniente con razón menciona la necesidad de que el Tribunal establezca alguna jurisprudencia en casos como este en que se trata de conciliar el cumplimiento de penas impuestas por las dos jurisdicciones. La Suprema Corte de Justicia de la Nación sin apartarse de la resolución tomada, dispuso que la pena en la condena aplicada debía descontarse el tiempo desde que estuvo detenido Domínguez.

La realidad es que la penetración de Varela con todos los que lo acompañaban tuvo una experiencia muy fuerte e ingrata a la población que no puede olvidarse y por una cuestión de espacio no se puede profundizar.

Para finalizar y que también es historia se debe mencionar las coplas que, sin ser documentos oficiales surgen de la memoria popular: Juan Alfonso Carrizo bien lo expresa en el Cancionero Popular de Jujuy.

Así, el canto y la copla, en algunas familias se transmitieron durante generaciones y por eso existen muchas variantes en que algunas nombran directamente la entrada de Varela mientras otras a las montoneras.

Y quizás la más recordada fue la de Atahualpa Yupanqui en la Zamba de Felipe Varela siendo su autor José Ríos con la música compuesta por José Botelli que relata la lucha del caudillo agregando la temática histórica como romance o zamba narrativa, con muchas variantes con un contenido interesante :

"Felipe Varela viene/ por los cerros de Tacuil/ el Valle lo espera y tiene/ un corazón y un fusil./ Se acerca la montonera/ que a Salta quiere tomar/ no saben que en los senderos/ valientes solo han de hallar./ Galopa en el horizonte la muerte y polvaredal/ porque Felipe Varela matando viene y se va./ Mañana del 10 de octubre de sangre por culpa de él/ entre ayes al cielo sube/ todo el valor por vencer. /Ya se va la montonera/ rumbo Jujuy esta vez/ la echarán a la frontera/ de allá no podrán volver".

Varela se retiró hacia Bolivia y murió en el año 1870. (Autoría Fernando Zurueta).

 

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