El Festival del antigal, realizado el pasado domingo en la comunidad de El Morado - San Roque comenzó con excelentes perspectivas de proyectarse como uno de los más convocantes al sur de Humahuaca casi cerca de la ruta nacional 9.
Esta deducción sobre lo observado y desarrollado en esa jornada, no se limita la gran cantidad de asistencia de público, la actuación de conjuntos y mucho menos porque se bailó y se anticipó la celebración del carnaval quebradeño.
Sino que por el objetivo fijado por la comunidad a través de el y que se dejó bien en claro antes de chayar el mojón levantado bajo un añoso sauce, desde donde se observa en su totalidad el antigal que atrae la mirada desde donde se esté en esa zona de la comunidad.
Honrar a las familias que vivieron en ese sector, recordar el volcán que cubrió humildes casas, reafirmar la defensa de las costumbres y tradiciones, enaltecer a los abuelos, conservar las herencias de vida, defender la cultura y la identidad, y mantener el respeto por la Pachamama.
Así lo dijo el comunero Walter Sosa ante la intendente de Humahuaca, Karina Paniagua, quien destacó la iniciativa de organizar el festival y sumarlo al Alborozo Humahuaqueño, como los principios que defiende al frente de su comunidad.
Argentina Paredes (coplera y sanadora indígena, del paraje Pinchayoc, muy cerca de El Morado) fue testigo de las expresiones de Sosa y las aprobó, es más, solicitó que se cuide la identidad, y que el Festival del antigal que comenzaba, sea un motivo de celebración para reafirmar ese compromiso.
Agradeciendo la presencia de los invitados y cantores populares, la comunidad sirvió para compartir un rico locro y un estofado de cordero; también convidó chicha de maní, y mas tarde sirvió saratoga. Para ese entonces el espectáculo folclórico estaba a pleno y la gente bailando carnavalitos, taquiraris, zambas y bailecitos.
Alrededor de las 17 se hizo una representación del carnaval lo cual incentivó a los presentes celebrar con más ánimo en un ambiente natural y placentero que reina y se destaca en esa zona de la Quebrada dominada por el antigal.