Quizás los equipos menos esperados siguen en carrera, Atlético Gorriti y Unión Calilegua se verán las caras el próximo fin de semana, uno luego de 180 minutos de fútbol logrará el pase a cuartos de final. Atrás quedaron Río Grande de La Mendieta y Monterrico San Vicente.
El "diablo" hizo de las suyas y le provocó a los "albirrojos" un fracaso más en su intento por alcanzar el tan ansiado ascenso. Pero más allá del resultado y el partido en sí, bochornoso fue lo que sucedió antes y después del partido con actitudes antideportivas inexplicables por parte del elenco local.
Pero más allá de eso, futbolísticamente Gorriti manejó mejor los tiempos, el conjunto de César De La Colina a lo largo del duelo con los tabacaleros mostraron solidez defensiva, un medio campo de mucha lucha y la contundencia suficiente, sobre todo en el primer encuentro, para lograr una importante diferencia de goles que le permitió encarar la partida de otra manera.
A partir de aquel resultado, Monterrico fue el equipo que tuvo toda la presión encima, la obligación de salir a buscar el partido pero sin descuidarse atrás evitando dejar los espacios, Pero los nervios terminaron por comerse todas las ideas de Monterrico.
Peor aún cuando lo expulsaron a Damián Bensi, el encargado de generar juego.
Párrafo aparte para Unión Calilegua que no dejó margen de dudas en la llave frente al siempre equipo duro y complicado como lo es Independiente de Hipólito Yrigoyen, Salta. Ganó con total autoridad el encuentro de ida y la revancha con inteligencia y practicidad impuso su juego.
El estilo propio del "Profe" Luís Cejas, que en silencio y humildad se mantiene en el certamen, se vio reflejado dentro de la cancha, aunque la mejor versión según se comenta de éste equipo aún no fue apreciada.
Pero esto no es casualidad, el "lobo" calileguense es el último campeón de la Liga Regional y en su estadio ubicado en el corazón de la tierra del mango, armó su propia fortaleza en dónde casi es inexpugnable sumando siempre de a tres.
Para resaltar, todo lo contrario a lo sucedido entre Gorriti y Monterrico, la gente de Hipólito Yrigoyen despidió a Unión con aplausos. Todo un ejemplo.