La industria del "oro blanco" en la provincia marca un nuevo hito. Exar, la compañía conformada por Ganfeng Lithium, Lithium Argentina y Jemse, anunció que su operación en el yacimiento Caucharí-Olaroz cerró el año 2025 con resultados sin precedentes, consolidándose como uno de los activos más eficientes y rentables del Triángulo del Litio.
De acuerdo con el balance preliminar, la producción anual alcanzó las 34.100 toneladas de carbonato de litio, una cifra que se ubica en el techo de las proyecciones iniciales de la empresa. Este desempeño fue impulsado por un cuarto trimestre excepcional, donde se produjeron 9.700 toneladas, operando casi al límite de su capacidad instalada (97%).
Uno de los datos más relevantes para los mercados financieros fue la reducción de costos. Gracias a las economías de escala y la optimización de procesos químicos en la Puna, Exar logró bajar sus costos operativos por debajo de los 6.000 dólares por tonelada durante el último trimestre.
Esta mejora en la eficiencia técnica permite que el proyecto jujeño se mantenga en el cuartil más bajo de costos a nivel global, una posición privilegiada que garantiza competitividad.
"Fase 2" e impulso Rigi
Con la etapa de puesta en marcha (ramp-up) formalmente superada, Lithium Argentina ya puso la mirada en el largo plazo. En diciembre pasado, la empresa presentó formalmente las solicitudes ambientales y de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi).
Este movimiento busca dar luz verde a la "Fase 2" de Caucharí-Olaroz, un ambicioso plan de expansión que pretende añadir 45.000 toneladas anuales adicionales a la capacidad actual. Asimismo, se espera que durante el primer trimestre de 2026 se presente bajo el mismo régimen el proyecto Pozuelos-Pastos Grandes.
Además de las cifras productivas, Exar reafirmó su compromiso con la licencia social, destacando sus programas de gestión responsable del agua y desarrollo comunitario en la región.
En paralelo, la estructura de liderazgo de Lithium Argentina ha iniciado un proceso de ajuste para fortalecer su gobernanza, preparándose para un 2026 que inicia con señales de estabilización en los precios del litio y una demanda sostenida por parte de la industria de la movilidad eléctrica global.