Una tarde que prometía ser una más en la ciudad se transformó en una explosión de colores, alegría y juventud. La promo 2026 se congregó esta tarde en la plaza Belgrano de la ciudad capitalina para llevar adelante el tradicional banderazo, un evento que año a año crece y convoca a cientos de estudiantes que están cursando el último año del nivel secundario.
Como marca la tradición, el encuentro se convirtió en el escenario perfecto para que los jóvenes celebren el final de una etapa, con la energía que los caracteriza y el firme propósito de dejar bien en alto el nombre de cada colegio.
Entre espuma y banderas de distintos colores, los estudiantes tiñeron la plaza de juventud y algarabía. Con una impronta que no pasó desapercibida para los vecinos y transeúntes que se acercaron hasta el emblemático paseo céntrico, la tarde fue una verdadera fiesta popular.
En representación de los colores de sus colegios, no faltaron los bombos y las trompetas que retumbaron en el corazón de la ciudad para anunciar la presencia de cada promoción y levantar el espíritu de una tradición que, lejos de perder vigencia, se renueva con cada generación.
El banderazo volvió a demostrar que es mucho más que una simple reunión: es el rito de despedida de los chicos que se preparan para dar un nuevo paso.